Deportes

Aquello que llamamos inspiración

En este hermoso mundo, donde hay tal variedad de opciones que se nos abren como flores en plena primavera, me cuesta entender por qué lo seres copian de forma atrevida e irreverente lo que otros hacen; porque una cosa es admirar y emular y otra es emular y expropiar.


C uenta la Mitología Romana que: "Las musas, aparte de su patrocinio del estudio y la creación, tañían instrumentos musicales, cantaban armoniosamente y danzaban antes sus compañeros en el Olimpo, actuando siempre desinteresadamente, entregándose a los demás con generosidad, como depositarias que eran de la sabiduría, de la belleza formal y de la alegría de la divinidad. Tal era su gracia que se decía que habían sido los propios Dioses que habían pedido a su superior Júpiter que este tuviera la deferencia de engendrar a tan necesarios seres, para regocijo de los cielos, y que, escuchando la petición, Júpiter amó a Mnemósine nueve noches sucesivas, para que pudieran ser concebidas las nueve musas que el cielo y la tierra tanto anhelaban". Tomado del libro sobre Mitología Romana de María Delia Solá.

De tiempo en tiempo, las Musas nos honran con su presencia, y qué exquisita la visión de estas visitas, me las imagino siempre como espíritus etéreos y como las visiones danzantes de Isadora Duncan, plétoras de humana armonía. Es en esos momentos que nos damos cuenta que de una y otras formas todos nacemos con tendencias e inclinaciones y sobre todo con grandes talentos para algo específico. Existe una constante que es la que determina el carácter mismo de la personalidad y la esencia intrínseca de cada cual. No importa lo que hagamos, lo que somos siempre será un retrato como los Rayos X, y de cuerpo entero, como ya lo decía Schopenhauer en su Arte del Buen Vivir: "Lo que un hombre es, de cualquier modo que lo sea, lo es primero y por encima de todo". Hay algunos que no creen en esta esencia y hay otros como yo que no dudan en absoluto de la misma.

En este mundo, donde hay tal variedad de opciones que se nos abren como flores en plena primavera, me cuesta un poco entender por qué lo seres copian de forma atrevida e irreverente lo que otros hacen, porque una cosa es admirar y emular y otra es emular y tratar de expropiar, en buen panameño, "quítate tu, para ponerme yo". Carentes de todo concepto de solidez de pensamiento y lucidez mental se interesan sin medida en mirar constantemente la cerca del vecino y olvidan todas las cosas bellas y buenas que están en su jardín. Marco Aurelio nos diría "No te amas de veras a ti mismo, si en realidad te amases, amarías tu naturaleza y tu destino." De las Meditaciones.

 

La creatividad no está circunscrita a las artes solamente, se es creativo en todos los sentidos y los caminos de la vida. Una ama de casa con escasa despensa que confecciona una comida para cuatro, un economista que soluciona problemas de liquidez, un abogado que encuentra la mejor salida para un pleito donde está involucrado su cliente, un estudiante que descubre el mejor método personal para aprender una materia. Todas estas personas han sido visitadas por alguna de las musas y han tomado gran provecho de semejantes privilegios.

La veleidad del ser humano muchas veces lo sitúa en circunstancias poco ventajosas, donde el mal entendido orgullo personal y, sobre todo, la vanidad priman sobre el sentido común y la verdad. Pretenden hacer creer lo que no son y con estrépito inusual se fracasa y es entonces cuando aprendemos que no hay forma de engaño, ni de traición, se es lo que se es, y esto no tendrá remedio. Nos dice nuevamente Schopenhauer: "En último análisis, todo eso se funda en que cada uno no puede realmente comprender y apreciar sino lo que le es homogéneo. Ahora bien, lo homogéneo para el hombre limitado, es lo limitado; para el trivial, lo trivial, para el espíritu difuso, lo difuso, y para el insensato, lo absurdo, lo que cada cual prefiere, son sus propias obras, en cuanto que son íntegramente de su propia naturaleza". Y nos dice nuevamente: "… las almas hermanas se saludan desde lejos".

Hay veces que las personas no conformes con sentirse inteligente, necesitan sentirse "notoriamente inteligentes" y para eso lo importante sería: "ser más inteligente que...", "más creativos que…". Y es en tal pusilánime pugilato al que someten algunos su vida y sus quehaceres, que se ven privados y por supuesto, muy a su pesar, de la verdadera y excelsa creatividad y descuidan de forma imperdonable el saludable ejercicio de la inteligencia y el trabajo intelectual. Someten sus metas y voluntad al quehacer ajeno y se doblegan de forma deplorable a las ambiciones de terceros.

 

Demos la bienvenida como hicieran los celtas a la primavera, a la concordia del pensamiento y de la acción, dejemos a los genios alados tomar posesión de nuestra mente creadora, dejarlos que guíen nuestros ojos y nuestras manos, permitirles que nos imanten con su fuerza, seamos lo originales que todos podemos ser con la creatividad que nace de nuestro interior, es imperativo que confiemos más en nosotros mismos y en nuestras aptitudes

Digamos adiós a la arrogancia que no distingue, a la vanagloria que no ennoblece y al decir de Séneca "Sobre la brevedad de la vida": "Es decir, es necesario recobrar nuestro dominio y auto conocimiento para darse cuenta de que no es en el mundo exterior donde hallaremos la vida virtuosa". Y en "Sobre la Felicidad": "En efecto, hay que usar la naturaleza como guía, la razón la respeta, la consulta. Por eso, es lo mismo vivir feliz que vivir de acuerdo con la naturaleza". Busquemos con integridad en nuestro interior y no fuera, aprendamos a ser consecuentes con nosotros mismos, a buscar por encima de todo las acciones ejemplares, a honrar nuestros acuerdos y más aún nuestra palabra.

"Aprende a conocer y distinguir los elogios que enaltecen de los que denigran; compórtate con modestia ??" dijo la señora March" conversación sobre la vanidad con Meg, en "Mujercitas".

 

Tenemos todas las virtudes en nuestras manos y las musas nos visitan constantemente, dejémoslas hacer y cumplamos nosotros con nuestro destino, aquel que elegimos en algún recodo del camino. No importa que nos hayamos equivocado, ya sabemos las imperfecciones, por lo tanto ahora nos toca anhelar encontrar la perfección, escuchando a otros decir su verdad y reconocer que siempre tendremos mucho que aprender, que la verdad no está estacionada en nuestras manos y que la misma puede estar en muchas manos y en muchas voces.

¡En el arco iris que se presenta después de cada lluvia, está nuestra esperanza y porvenir!


fecha edicion
old id
391764
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América