Instalado en el jardín izquierdo, ha mostrado velocidad, poder e inteligencia a la hora de jugar la pelota invernal azteca, a la cual ya comenzó a tomarle sabor y según sus palabras hay mejorías día a día. "Es un honor estar aquí con la organización de los Tomateros, que me dieron la oportunidad".
"La Liga está buena, está comenzando, van varios juegos apenas, y gracias a Dios estamos mejorando cada día más y esperamos que las cosas sigan así porque, hemos ganado los últimos juegos muy bien, con el esfuerzo de cada uno", dijo momentos antes de saltar al terreno de juego.
De manera individual, y aunque todos los nuevos inquilinos en la liga destacan la calidad del pitcheo en esta liga a diferencia de la veraniega, Rivera se ha comportado a la altura a la hora de conectar batazos.
"Trato de hacer lo más que pueda por mi equipo y por mí, si no es con el bate puede ser con la defensa también, estar activo en todo, con la disposición de apoyar siempre en lo que sea", aseguró el jardinero canalero, quien subió a las mayores con los Yanquis. Por ahora la organización no se ha quejado, ya que esta es una de las más importantes y mejor organizadas en el noroeste del país.
"Estoy contento, me han tratado muy bien, no tengo queja de nada y pues estoy con Paquín (Francisco Estrada), que fue mi mánager en la Liga de Verano, ya nos conocemos un poco, y con el jefe Ley (Juan Manuel, presidente del club), quien me ha dado la confianza de todo aquí, espero que así como tuve buen arranque pueda terminar", agregó.
"He oído que hay posibilidades de que venga, ya como nos conocemos hace mucho tiempo, somos buenos amigos y compartir otra temporada, creo que sería muy bueno", dijo. Su opinión sobre México es muy parecida a la de su propio país, asegura que le gusta mucho que no hay diferencia en el lenguaje. Y ya para finalizar Rivera quiere dejar una cosa bien en claro, además de hacer una petición a toda la afición de Panamá.
"Aquí está Rubén todavía, dando lo más que puede para toda la afición panameña, para mi país, y especialmente para mi familia, espero me sigan apoyando en lo bueno y en lo malo, porque ellos son la fuerza de motivación para nosotros los deportistas".
Registra 12 carreras anotadas, siete remolcadas, cinco dobles y cuatro cuadrangulares. Se ubica entre los mejores bateadores de la liga y la novena de Culiacán espera mucho de su poder para volver a ganar el título.
El espigado jugador jugó el año pasado con los Gigantes de San Francisco, pero después terminó con los Orioles de Baltimore en ligas menores.
Tras su buena actuación con los Piratas recibió ofertas para regresar a Estados Unidos, pero las descartó porque eran para AAA.
Ahora con los Tomateros de Culiacán se les pueden abrir las puertas para las Grandes Ligas o para la liga profesional de Japón.