Mallorca culminó una remontada épica ante el Valladolid (4-2), al marcar cuatro goles en la segunda parte, dos del venezolano Juan Arango, más los tantos de Nunes y Víctor, frente a un rival que se había retirado en el descanso con lo que parecía un cómodo 0-2.
Sin embargo, el equipo balear reaccionó de una manera contundente en la reanudación, pasando por encima de un conjunto pucelano que jugó una primera parte impecable, pero que fue incapaz de hacer frente al vendaval que se le vino encima.
El conjunto vallisoletano se había plantado en el Ono Estadi con la misma disciplina y determinación que lo hizo en su campo ante el Madrid. Con un esquema muy definido y varios cambios en sus filas con respecto al último choque, los jugadores de José Luis Mendilíbar pusieron en aprietos a un Mallorca, muy espeso en determinadas fases del partido, al que le costaba hilvanar su juego.
Los goles de Ogbeche y Víctor (el del Valladolid) hicieron justicia a lo que estaba ocurriendo en la primera parte, con un Valladolid dominador en todos los aspectos del juego, y un Mallorca apagado, sin chispa y cometiendo numerosos errores.
Así, los béticos quieren hacer buenas seis de las últimas doce visitas al coliseo madridista, en donde obtuvo dos victorias y cuatro empates, dos de ellos en la pasada campaña (0-0 en Liga y 1-1 en Copa del Rey).
Para el encuentro con el Real Madrid, el técnico Héctor Cúper contará con cuatro bajas sensibles, las del ariete argentino Pavone y el centrocampista Rivera -ambos por decisión técnica-, el defensa Nano -lesionado para varios meses- y el canterano Arzu, que no está al mismo nivel que sus compañeros.