El árbitro italiano Pierluigi Collina, considerado como el mejor del mundo, quien dirigió la final del Mundial-2002 de fútbol ganada por Brasil en Yokohama (2-0), trae mala suerte a Alemania y a su capitán y guardameta Oliver Kahn, como señaló este último.
"Collina es sin duda el mejor árbitro del mundo, pero hemos perdido con él y estaba también en la final de Liga de Campeones de 1999 y en la derrota por 1-5 de Alemania frente a Inglaterra", declaró Kahn tras el encuentro, con gesto contrariado.