Paul Wallace, quien fue el tercer hombre del encuentro entre Lennox Lewis y Vitali Klitschko, justificó la suspensión de dicha pelea debido a la herida que presentó el boxeador ucraniano.
En el tercer asalto, un potente derechazo causó aparentemente la herida que marcó el cambio de historia de la pelea para Klitschko.
De acuerdo al reglamento, dado que la cortada fue ocasionada por un golpe y no por un choque de cabezas, no importó que Klitschko marchara arriba en las anotaciones cuando el combate fue suspendido el veredicto del árbitro tuvo que ser la de un K.O. técnico a favor de Lewis.
Wallace dijo que no paró la pelea por la hemorragia que tenía el aspirante ucraniano, sino porque el inflamado párpado de Klitschko le cubría el ojo, y le obligaba a girar la cabeza para ver. “Cuando levantó la cabeza, su párpado superior le cubría el campo visual”, afirmó Wallace. “En ese momento no tuve otra opción que parar la pelea”.
Si Klitschko tenía que mover la cabeza para verme, no había forma en que pudiera defenderse contra un golpe.
Klitschko, quien habla cuatro idiomas, cursó la universidad y normalmente se muestra ecuánime, estalló en cólera y su hermano tuvo que calmarlo porque en absoluto estuvo de acuerdo con la apreciación y diagnóstico de Wallace. “Ahora me siento como un campeón sin corona”, señaló el aspirante ucraniano. “Mi estrategia era llevar la pelea al séptimo u octavo asalto y funcionaba a la perfección, pero nada pude hacer ante la decisión del médico y el árbitro”.
Los espectadores que asistieron al Staples Center abuchearon la decisión, y el aspirante ucraniano levantó los brazos en señal de triunfo. La imagen se convirtió en un capítulo paradójico en la carrera de Klitschko, criticado hace tiempo por abandonar la pela contra Chris Byrd, por un supuesto dolor en un hombro, que le generó todo tipo de críticas.