Los organizadores brasileños de la Copa del Mundo finalmente tuvieron algo que festejar, pues uno de los estadios más problemáticos realizó su primera prueba sin mayores contratiempos.
Funcionarios locales dijeron ayer que estaban satisfechos con el resultado de la prueba del miércoles en la Arena da Baixada, mencionando que era un paso hacia adelante para tratar de asegurarse que el estadio en la ciudad de Curitiba estará listo para el Mundial en unas cuantas semanas.
Hubo algunos problemas durante el juego de exhibición entre Corinthians y el equipo local Atlético Paranaense, donde los aficionados tuvieron dificultades para llegar al inmueble, pero los organizadores dicen que eso era de esperarse debido a que la infraestructura del coliseo permanece aún inconclusa.