Argentina aprovechó hoy su única clara oportunidad de gol en el derbi del Río de La Plata para imponerse en Montevideo por 0-1 y sellar así su clasificación directa al Mundial de Sudáfrica como cuarto de las eliminatorias sudamericanas, en tanto que Uruguay debió conformarse con el pase a una repesca.
En un partido nervioso, ríspido, de cortados trámites y sin emociones en las porterías, los dirigidos por Diego Maradona capitalizaron el evidente desgaste físico de los uruguayos, que el sábado anterior debieron emplearse a fondo para sustraer una meritoria victoria de la altitud de Quito.
Pero Argentina también destacó por su orden táctico, quizá lo mejor en ese orden expuesto desde que asumió Diego Armando, que hasta hoy no había podido ganar con la albiceleste fuera de casa.
Los argumentos defensivos, tuvieron incluso reflejo en la denominación del autor del gol, el centrocampista de marca Mario Bolatti, del Huracán, a los 85 minutos.
Argentina quedó con 28 puntos en el cuarto puesto de la clasificación, y Uruguay estacionado con 24, lejos de la amenaza de Ecuador que a la misma hora cayó en Santiago por 1-0 y quedó con 23.
El partido comenzó con una fuerte presión local que pareció sorprender y desconcertar a la zaga visitante.
Antes de los cinco minutos Uruguay dispuso de dos ocasiones. La primera a través de Luis Suárez, que penetró hasta el fondo del área chica y por poco llegó tarde al último pase, y luego con un rápido contraataque que Jorge Rodríguez no supo culminar sólo ante el guardameta argentino.
Los uruguayos continuaron generando ocasiones a partir de lanzamientos con balón parado, sin que los argentinos aparecieran en ningún momento.Messi recién tocó el balón a los 16 minutos y enlazaran más de cuatro pases seguidos sin perder la pelota.
Con más emotividad que eficiencia, los celestes siguieron dominando y asustando a Argentina, incapaz de armarse y de ofrecer un juego acorde con su categoría.
A base de faltas, bien ejecutadas por Juan Sebastián Verón, Argentina ajustó sus líneas y tomó el control a la media hora de juego, aprovechando un repliegue del feroz juego de los uruguayos, que sin pelota aparecieron más vulnerables.
En la reanudación, Uruguay fue el primero en atacar con peligro, primero con un saque de falta y luego con un remate lejano de Diego Forlán.
Y al igual que en la primera mitad, los lanzamientos de Verón fueron la opción más peligrosa de los albicelestes, que hoy jugaron de azul oscuro.
Pese al mayor dominio de los locales, no hubo grandes ocasiones en las porterías ya que ambas selecciones parecieron conformarse según llegaron las noticias del gol de Chile sobre a Ecuador.
Ese resultado garantizaba la eliminación de Ecuador y renovaba las posibilidades de Mundial para los del Río de La Plata.
Sólo un remate desviado del capitán Diego Lugano tras un saque de falta rompió la monotonía de esta fase del partido, en la que el control uruguayo no era suficiente para abrir el marcador.
Y cuando todos daban por sentado el empate sin goles, una falta del lateral Cáceres, que le costó la expulsión, abrió la posibilidad para que el recién ingresado Bolatti aprovechara el primer balón de Argentina en el área rival para certificar el pase directo de su equipo al mundial a cinco minutos del fin del tiempo reglamentario.