La selección argentina de fútbol completó, con una victoria sobre Corea por 0-1 en Seúl, la primera etapa de renovación de la plantilla tras su fracaso en el Mundial 2002, en el que fue eliminada en la primera fase.
Tras recibir uno de los golpes más duros de su historia en aquella competición y de ratificar a Marcelo Bielsa en el cargo de seleccionador, los argentinos jugaron y ganaron cuatro encuentros con su equipo A, alineado con jugadores que militan en equipos europeos.
Dos victorias sobre Japón (0-2 y 1-4), una ante Libia (1-3) y la de ayer frente a los coreanos han servido a Bielsa para ver en acción a varios jugadores que tendrán la misión de sustituir a otros históricos como Gabriel Batistuta, Diego Simeone, Germán Burgos y Claudio Caniggia, entre los diez u once que ya han cumplido su ciclo.
Los que probablemente mantendrán sus puestos tras jugar el último Mundial son Pablo Cavallero, Roberto Ayala, Walter Samuel, Juan Pablo Sorín, Diego Placente, Javier Zanetti, Juan Sebastián Verón, Pablo Aimar, Hernán Crespo y Claudio López.
En la primera fila de la renovación están Javier Saviola, Fabricio Coloccini, Esteban Cambiasso, Santiago Solari y Juan Román Riquelme.