Argentina dijo ayer que el ex general golpista paraguayo Lino Oviedo será confinado en el sur del país por haber realizado declaraciones políticas incompatibles con su condición de asilado.
El presidente Carlos Menem ordenó que "en brevísimo término el señor Lino César Oviedo debe residir en un lugar en el sur del país", dijo el ministro del Interior, Carlos Corach.
"Ha violado las condiciones del asilo" que se le concedió en marzo, agregó Corach a la prensa en referencia a una entrevista publicada el miércoles por el diario La Nación en la que el ex al expresó deseos de volver a Paraguay y postularse como candidato en futuros comicios.
Paraguay reclama la extradición de Oviedo, a quien acusa de ser el instigador del asesinato en marzo del vicepresidente Luis María Argaña y de otras ocho personas y de haber encabezado un fallido golpe de Estado en 1996.
El crimen de Argaña fue el punto culminante de una crisis política que llevó a la renuncia del entonces presidente Raúl Cubas, quien se asiló en Brasil.
Oviedo, que ayer cumplió 56 años, está alojado en una casa de fin de semana en las afueras de Buenos Aires y Paraguay se quejó varias veces de que realizaba actividades políticas, por lo que recibió advertencias del gobierno de Menem.
El caso Oviedo produjo serias rispideces entre Argentina y Paraguay, socios en la unión aduanera Mercosur junto a Brasil y Uruguay. El martes se frustró por segunda vez una reunión de Menem con su par paraguayo, Luis González Macchi.
Ambos se iban a reunir en las Naciones Unidas, pero el encuentro se canceló ante la insistencia argentina de que Paraguay se disculpe luego de que el ministro de Defensa paraguayo Nelson Argaña -hijo del asesinado vicepresidente- llamó a Menem "sinverguenza" por rechazar la extradición.
La disputa diplomática continuó ayer, con Corach insistiendo en las disculpas y González Macchi en la negativa.
"Estamos esperando que el gobierno de la República de Paraguay honre su tradición, nuestra amistad y los vínculos históricos que nos han unido, presentando las disculpas por las absurdas y descomedidas declaraciones de un ministro", dijo Corach.
"Esas declaraciones (...) no sólo ofenden al presidente de la nación sino que afectan la dignidad de la república", agregó.
Pero González Macchi respondió a la prensa en Asunción: "Ya no lo hicimos. Ya no lo vamos a hacer más. La posición de Paraguay, del gobierno por lo menos, es clara en ese sentido".
También dijo que el gobierno de su país "está decidido a impopular y seguir los trámites de extradición", pero que de todos modos los lazos bilaterales debían preservarse.
"Un individuo de esta calaña no puede de ninguna manera enturbiar nuestras relaciones. Este individuo no se merece lo que está haciendo con nuestros dos pueblos, de desequilibrar en cierta medida nuestras buenas relaciones", afirmó aludiendo a Oviedo.
Y añadió que sólo creería en su confinamiento cuando se hiciera efectivo. "Como dijo Santo Tomás, ver para creer".
Fuentes de seguridad dijeron a la agencia noticiosa estatal Télam que Oviedo sería enviado a una hacienda en Tierra del Fuego, en el extremo sur. Pero el secretario de Seguridad Miguel Toma dijo que no se había tomado una decisión aún.
Menem ya canceló este mes otro encuentro en la frontera con González Macchi luego de que Paraguay rehusó disculparse.
Oviedo dijo en la entrevista que esperaba garantías del Mercosur y de organismos internacionales de derechos humanos para poder retornar a su país.