Francia y Argentina, a seis semanas del comienzo de Mundial, volvieron a salir reforzados de una nueva jornada de preparación, la cual sirvió para devolver la ilusión a Brasil e Inglaterra y para aumentar la crisis de identidad de Alemania.
Argentina dio un nuevo golpe de autoridad en Stuttgart (0-1) y envió al diván a una selección alemana que busca las raíces de su pérdida de prestigio.
En Alemania, el técnico argentino Bielsa no contó con Diego Simeone, ni con Juan Sebatián Verón. Tampoco jugaron Claudio Caniggia, Gabriel Batistuta, ni Hernán Crespo y el equipo no se resintió.
"El Loco" sigue invicto en Europa y su problema es de elección. Puede optar entre veteranos (Caniggia) o noveles (Javier Saviola) sin que disminuyan las posibilidades de éxito.
Alemania está en el polo opuesto, el técnico, Rudi Voeller, puede exponer que le faltan hasta doce jugadores que suman un total de 377 encuentros internacionales, pero no es suficiente.
Que Voeller considere que su equipo "respetó demasiado al rival", o que su estrella, Michael Ballack, admita que tuvieron "demasiado miedo por enfrentarse a un gran nombre", no habla demasiado bien del carácter alemán.
A Francia, actual campeona, el empate contra Rusia (0-0) le ha abierto los ojos sobre qué tipo de rivales se puede encontrar, sobre la necesidad de no fiar exclusivamente su éxito al talento de Zinedine Zidane.
Con Thierry Henry escorado en una banda, por la lesión de Robert Pires, y sin el gol que aporta David Trezeguet, Lemerre entregó el ataque a Nicolas Anelka, otro jugador para el debate.
"Tuvimos el pan, pero nos faltó la sal", ha dicho el seleccionador Roger Lemerre para ilustrar la ausencia de un delantero desequilibrante, del posible relevo de "Treze-gol".
A falta de Romário, parece que descartado definitivamente por Luiz Felipe Scolari, Brasil se ha inventado el"Ro-Ro-Ri" o la Triple R (Ronaldo, Ronaldinho y Rivaldo) como principal garantía para esquivar un fracaso histórico.
No es sino la continuación de aquel "Ro-Ro" (Romario-Ronaldo) que hace cinco años se paseó por la Copa América de Bolivia y que quedó roto por una lesión del primero, días antes del comienzo de Francia"98.
Contra Portugal (1-1), el buen entendimiento del trío permitió que Brasil ofreciese su mejor imagen y que no se hablase de la tozudez de Scolari o se recordase a los ausentes. Scolari, que según desveló la prensa de su país, tiene intención de abandonar la selección "un segundo después de que acabe el Mundial", dijo estar satisfecho en "un 70 por ciento".
Argentina ilusiona; "Triple R", esperanza de Brasil
"Tuvimos el pan, pero nos faltó la sal", dijo el técnico francés Lemerre para ilustrar la ausencia de un delantero desequilibrante, que pueda remplazar al ofensivo Trezeguet.