Al día siguiente de haber resuelto confinar al ex general paraguayo Lino Oviedo al sur y en medio de una denuncia periodística sobre presuntas relaciones comerciales con el presidente Carlos Menem, el gobierno insistió ayer en reclamar una disculpa de Paraguay para "descomprimir" las tensas relaciones bilaterales.
En tanto, Oviedo estaría analizando alguna alternativa para evitar tener que cumplir con la decisión oficial de trasladarlo a Tierra del Fuego, según admitió al canal de cable TN, el defensor del ex general, Federico Pinto Kramer.
Para el gobierno argentino, fue un gesto de su parte la decisión tomada ayer de enviar a Tierra del Fuego (3.100km al sur) a Oviedo, "lo más lejos posible de la frontera con Paraguay", dijo el ministro del Interior Carlos Corach, aunque aseguró que no se trata de "un castigo" para el ex golpista.
En esa provincia, en cambio, la decisión no cayó bien.
La medida fue tomada tras la publicación en un matutino local de una entrevista al ex general con declaraciones de tono político, luego de varias acusaciones sobre presuntas actividades políticas en el país, lo que viola las normas de asilo.
No obstante, la resolución publicada ayer en el Boletín Oficial no aclara cuándo ni a qué lugar preciso se producirá el traslado, aunque podría ser una estancia cercana a la ciudad de Río Grande u otra cerca de Ushuaia, la capital provincial, según fuentes gubernamentales.
Por ahora, Oviedo sigue alojado en la quinta de la localidad de Moreno (periferia noroeste de Buenos Aires) y su abogado admitió estar estudiando una presentación judicial contra la medida que calificó como "un confinamiento".
Según el defensor, Oviedo "no fue escuchado" por las autoridades argentinas e insistió en que el ex militar no violó las normas de asilo porque fue "engañado en su buena fe" por el periodista que hizo la nota.
En diferentes declaraciones periodísticas, el secretario general de la Presidencia, Alberto Kohan, y el ministro del Interior, Carlos Corach coincidieron en volver a reclamar "rectificación" de los "agravios" de funcionarios paraguayos lo que, estimaron, "descomprimiría" la tensa relación bilateral.
El ministro de Defensa de Paraguay, Nelson Argaña había calificado a Menem de "sinvergüenza" hace 20 días, cuando Argentina negó conceder a Paraguay la extradición del ex general golpista, asilado desde el 29 de marzo y a quien en Paraguay se sospecha que estuvo vinculado con el asesinato del vicepresiente Luis María Argaña.
En tanto, el Gobierno mostró su enojo por una denuncia publicada este viernes en el diario bonaerense Página 12 y advirtió que mandó investigarla para que "alguna vez los difamadores sean castigados", dijo Corach.
Según la versión periodística, Oviedo y Menem estarían vinculados en un negocio relacionado con un "depósito franco" (sin control aduanero) en el puerto de Buenos Aires, en el que también estarían involucrados el empresario Emir Yoma (ex cuûado de Menem) y el ex dictador Emilio Massera. En Tierra del Fuego no cayó bien la decisión del Gobierno federal, luego de que el gobernador José Estabillo (del Movimiento Popular Fueguino pero alineado a nivel nacional con Menem) admitiera que no puede oponerse.
El intendente de la ciudad de Río Grande, Jorge Colazo, firmó un decreto por el que declara "persona no grata" a Oviedo, al considerar que su presencia "agravia al pueblo fueguino".
De su lado, el jefe comunal de Ushuaia, Jorge Garramuo, expresó su "malestar" por la decisión y el bloque de legisladores de la opositora UCR (socialdemócrata) dijo que pedirá que se lo declare "persona no grata" y que solicitará al gobierno que se evite que la isla se convierta en "un basural de autoritarios y dictadores".
El candidato a vicepresidente por la oposición, Carlos "Chacho" Alvarez, insistió en que "a Menem y a Oviedo los está uniendo algo que no conocemos" y consideró que su asilo no tienen ningún "aspecto positivo".