Durante el aniversario del inicio de la guerra por Islas Malvinas, en la que se enfrentaron Argentina y Gran Bretaña, el gobierno argentino reiteró ayer su reclamo de soberanía sobre el archipiélago.
Malvinas es "una causa de Estado", dijo el presidente Fernando de la Rúa, según citó la agencia estatal Télam.
Por su parte, el gobernador de Buenos Aires Carlos Ruckauf sostuvo que "hay una sola política exterior, no importa de qué partido provengamos (...) todos queremos que nuestro territorio esté íntegro, pero que sea a través de la paz".
El gobernador, quien se encontraba junto a De la Rúa en un acto por el aniversario del desembarco militar argentino en Malvinas que provocó el conflicto bélico con Gran Bretaña, calificó además de "absurda" la guerra del Atlántico Sur.
El 2 de abril de 1982, el entonces gobierno militar ordenó la invasión del archipiélago, desatando una guerra que ganó Inglaterra tras 11 semanas de conflicto y que dejó un saldo de 1.000 muertos, en su mayoría argentinos.
El jefe del Ejército, general Ricardo Brinzoni, sostuvo que el reclamo por el archipiélago "representa el anhelo de ver íntegro el territorio nacional" y dio por superadas las desavenencias del pasado.
"Hoy compartimos, con el adversario de ayer, misiones de mantenimiento de la paz", dijo Brinzoni al encabezar una ceremonia conmemorativa en dependencias del ejército.
Tropas argentinas y británicas han servido juntas en misiones de los cascos azules en Bosnia, Kosovo y Chipre, donde soldados ingleses estuvieron bajo el mando de un general argentino.
Aunque Argentina aún reclama soberanía sobre las islas, lo ha hecho exclusivamente por vía diplomática desde que la democracia fue restaurada en 1983.
Bajo el gobierno del peronista Carlos Menem, quien en diciembre entregó el poder al aliancista Fernando de la Rúa, el comercio bilateral floreció fomentado por visitas gubernamentales y reales.
La disputa por la soberanía de las islas, que los ingleses llaman Falklands, data de 1833.