EFE
Con diversos actos en todo el país, los argentinos recordaron ayer el 25 aniversario del golpe de Estado que dio origen a la más cruenta dictadura militar en la historia de esta nación suramericana.
Organizaciones de derechos humanos, sindicales y políticas se movilizaron para repudiar los hechos sucedidos el 24 de marzo de 1976, el día que los militares eligieron para derrocar a la entonces presidenta María Estela Martínez de Perón, del Partido Justicialista (PJ).
El régimen de "facto" instaurado en aquella oscura jornada para la historia del país, que se extendió hasta 1983, arrojó un saldo de 9,000 desaparecidos, según el informe oficial "Nunca Más", de 1984, aunque las organizaciones humanitarias sostienen que el número de víctimas que dejó la represión ilegal asciende a 30,000.
Los más importantes actos recordatorios del 25 aniversario del golpe de Estado se producen en la capital del país, donde las dos agrupaciones en las que se han dividido las Madres de Plaza de Mayo programaron concentraciones y marchas de repudio.
Con la consigna "Cárcel para los asesinos, sus cómplices y amigos", las Madres de Plaza de Mayo lideradas por Hebe de Bonafini convocaron a una concentración en la histórica Plaza de Mayo, desde donde sus integrantes marcharán hacia la sede del Parlamento.
A su vez, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, que se separaron de la organización que preside Hebe de Bonafini por la radicalización de las posturas de esta, han programado una marcha hacia la Plaza de Mayo, de la que participará el Servicio de Paz y Justicia (SERPAJ), que lidera Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz en 1980.
La Plaza de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, es el escenario que eligieron las Madres para, desde 1977, manifestarse semanalmente para conocer el paradero de sus hijos secuestrados ilegalmente por los militares.
En forma paralela, la juventud de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), una de las tres organizaciones sindicales del país, se concentrará frente a la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) para "exigir que quede en pie y que sea entregada a organizaciones de derechos humanos".
La ESMA, en la zona norte de la capital argentina, fue uno de los principales centros clandestinos de detención utilizados por los militares en los años setenta.
Asimismo, el Comité Provincia de