La Armada chilena no pudo interceptar un barco británico que trasladaba tres toneladas de cocaína debido al oleaje en el Cabo de Hornos, dijo el martes el comandante en jefe de esa institución, Jorge Arancibia.
"Lo que puedo asegurar es que en el Cabo de Hornos las condiciones técnicas de cualquier barco, en las condiciones que ahí se dan, no permiten hacer una operación de esas características", dijo Arancibia a la prensa.
La nave fue interceptada el fin de semana por la Armada española frente a las costas de Africa y sus ocho tripulantes detenidos, entre ellos cuatro chilenos.
El barco recorrió durante diez días las costas chilenas proveniente de Estados Unidos y luego se dirigió por el Cabo de Hornos hacia Europa, a donde llevaba su carga de cocaína, según se ha revelado. Arancibia no precisó por qué no se intentó aborr la nave antes que llegara al tempestuoso Cabo de Hornos.
La policía chilena, en contacto con su congénere británica, había detectado y seguía el viaje del barco.
La Armada había entregado el lunes una versión diferente a la de Arancibia, al señalar que la decisión de no abordar el mercante inglés Barthon Queen se hizo a petición de las autoridades británicas, para evitar que el cargamento de la droga fuera lanzado al mar.
El jefe de relaciones públicas de la Armada, capitán de navío Hugo Barra, señaló a la prensa que la institución hizo un seguimiento de la nave y que el propósito era capturarlo con la droga. "Si se hubiera acercado algún buque o avión, lo más probable es que no hubiera encontrado la droga. Por eso no se hizo ninguna operación de abordaje", dijo Barra.
Por su parte, el subsecretario del Interior, Jorge Burgos, coincidió con Arancibia al decir que las condiciones climáticas y técnicas impidieron que la nave fuera capturada frente a las costas chilenas.