Setenta y seis oficiales del Ejército de Ecuador fueron arrestados por haber participado en la insurrección que en enero pasado derrocó al entonces presidente, Jamil Mahuad, informó ayer una fuente militar.
La sanción, consignada en un memorando firmado por el Inspector General de la Fuerza Terrestre (Ejército), involucra a 24 oficiales -en su mayoría con el grado de mayor- pertenecientes a la Academia de Guerra, que permanecerán arrestados nueve días.
También dispone un castigo similar de cinco días para otros 10 oficiales, mientras que 42 más irán tres días al calabozo.
"Los 76 oficiales de la Academia de Guerra están sometidos a la disciplina militar por su participación -directa o indirecta- en la caída del gobierno del ex presidente Jamil Mahuad", sostiene un informe del diario El Comercio de Quito (independiente).
Iván Borja, asesor de Relaciones Públicas y Protocolo del Ministerio de Defensa en Quito, al confirmar ayer las sanciones, aclaró que no podía precisar si realmente los castigados son más de 76 o menos, pero explicó que son sanciones disciplinarias internas de la institución militar.
El reglamento disciplinario del Ejército contiene un artículo que dispone reserva de la información en casos de esta naturaleza.
En los próximos días se impondrán sanciones para otros 200 militares alumnos de la Escuela Superior Politécnica del Ejército (ESPE), que supuestamente también estuvieron involucrados en los hechos de enero, cuando una insurrección de indígenas recibió el apoyo de un grupo de oficiales encabezados por el coronel Lucio Gutiérrez.
De 41 años, Gutiérrez permaneció arrestado 132 días en un fuerte militar y se benefició de una amnistía concedida por el Congreso para delitos penales, pero que dejó abierta la posibilidad de sanciones disciplinarias para los insurrectos.
Tanto Gutiérrez como otros siete oficiales, una vez liberados, presentaron su disponibilidad para abandonar las filas militares.
El coronel Gutiérrez anunció en declaraciones a la