Miguel Saavedra apareció ayer como un fantasma en los minutos finales para anotar el gol que le dio al Atlético Chiriquí el derecho de retornar a la Liga Panameña de Fútbol (LPF).
Los del Valle de la Luna derrotaron 1-0 al Suntracs en la “superfinal” de la Liga Nacional de Ascenso (LNA) 2014, duelo llevado a cabo en el estadio Rommel Fernández Gutiérrez.
Al minuto 88, cuando en el ambiente se sentía un fuerte olor a penales, el atacante Saavedra, tras eludir a rivales, sacó un cañonazo que fue a dar primero al palo horizontal y, acto seguido, se introdujo sin misericordia en las redes de la portería sindicalista para devolver al cuadro chiricano a la división de honor del balompié panameño luego de un año de ausencia. Será ahora el Atlético Chiriquí el único representante del interior en la LPF.
El costarricense Javier Vicente Wanchope, estratega de Chiriquí, no pudo contener las lágrimas de emoción, luego de obtener el objetivo principal para el que fue fichado.
Cuando el árbitro le puso fin al encuentro, el “Chope” salió corriendo como alma que lleva el diablo por las escalinatas que dan acceso a las graderías del Rommel, donde se abrazó con varios directivos.
“Fueron muchas las adversidades que tuvimos que sortear durante todo el torneo. Este equipo luchó con todo”, dijo el tico, visiblemente desbordado en llanto.
“El equipo se ha comportado a la altura”, añadió.
Sobre la clave para conseguir el ascenso, Wanchope fue claro: “Tengo un grupo muy solidario y esa es la fortaleza del equipo”.
Para Lionicio “Nicho” de la Flor, DT del Suntracs, la falta de contundencia de sus dirigidos les pasó factura.