Pasado el mediodía de ayer, arribó a la terminal de Tocumen el equipo de Tauro, procedente de Guatemala.
Con Miguel Mansilla a la cabeza, la delegación se enfiló al autobús que los estaba aguardando.
No obstante, el uruguayo hizo un alto para hablar con los pocos medios que estaban presentes.
El timonel se mostró contento con el resultado, aunque un poco cansado por el trajín del viaje.
A criterio del estratega, lo importante fue que "el equipo se comportó a la altura", pues remontó un marcador adverso.
"Hicimos los goles, lastimosamente en el último minuto, perdimos una marca y en una jugada rápida nos empataron", analizó.
Sin embargo, le restó importancia a esta situación que vienen viviendo los equipos panameños, de que les anoten en los últimos minutos: "Esto le sucede a cualquier equipo del mundo", añadió.
Además, manifestó que acertó con el cambio de estrategia que le impuso a su elenco en la segunda parte, con la inclusión de Anel Canales, lo que le dio rapidez al equipo.
Sobre Brunette Hay, Mansilla dijo que si bien lo estima "como a un hijo futbolístico", acá hay un plantel de 25 jugadores, que puede suplir cualquier ausencia de buena forma.
En tanto, que se mostró optimista con la clasificación: "Lo definimos acá, dependerá de nosotros".
Finalmente, del caso Hay, afirmó que "le extrañó bastante", pues es un jugador que "aporta mucho en la ofensiva".
"Espero que todo se resuelva, porque ante la suspensión de Edwin (Aguilar), sólo contamos con dos delanteros para el partido en México", advirtió.