El arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, pidió ayer, la libertad del sacerdote Rogelio Esquivel y dos colaboradores de éste, secuestrados la noche del domingo por desconocidos en la ciudad de Nueva San Salvador (Santa Tecla).
Sáenz Lacalle informó, en una rueda de prensa, de que los secuestradores ya se comunicaron con los familiares de Esquivel, sin entrar en detalles. Esquivel, quien desde hace 16 años es párroco de la Iglesia Inmaculada Concepción de Santa Tecla, fue secuestrado a las 8:00 p.m., a la entrada de la casa parroquial, situada atrás del templo.
Dos colaboradores que acompañaban al religioso, quienes no han sido identificados, también fueron llevados junto a éste con rumbo desconocido, según fuentes policiales. El arzobispo calificó el hecho de "doloroso por tratarse de un sacerdote, ya que es una especie de insulto a todo el país, mayoritariamente católico, y ojalá que se resuelva rápidamente".