Un diplomático cubano fue asesinado ayer al resistirse a ser asaltado y despojado de su automóvil en calles próximas a la Embajada de Cuba en la Ciudad de México, informaron los medios de comunicación.
Boris Valdés, de 36 años, recibió un disparo por oponerse a la sustracción de su automóvil, con matrícula diplomática, y murió mientras recibía los primeros auxilios en el Hospital Español, según la declaración de un testigo difundida por la emisora Formato 21.
En tanto, la embajada de Cuba en México descarta, por el momento, presentar una queja ante las autoridades mexicanas por el crimen del diplomático cubano Boris Valdés, asesinado en un asalto la pasada madrugada, dijeron a EFE fuentes oficiales.
Alejandro Núñez, portavoz de la Embajada cubana, explicó que las autoridades mexicanas han "cooperado mucho, han sido muy comprensivas" y "no tienen la culpa" del crimen.
Valdés, de 36 años, fue asesinado de un disparo en el tórax por tres asaltantes en el barrio de Polanco, una zona residencial de la capital mexicana, apenas a una manzana de la sede de la Embajada de Cuba.
El diplomático viajaba en un Volkswagen Jetta con matrícula diplomática junto a una joven, que avisó a otro miembro de la delegación diplomática cubana tras el asalto.
Ambos trasladaron a Boris Valdés al Hospital Español, donde murió pocas horas después, según fuentes del centro sanitario.