La Policía del estado mexicano de Chiapas reforzó ayer la vigilancia en la comunidad indígena de Ikaluctic, municipio de San Juan Chamula, para evitar nuevos enfrentamientos por diferencias religiosas.
El dirigente de la Organización de Pueblos Evangélicos de los Altos de Chiapas (OPEACH), Manuel Collazo, denunció ayer que caciques católicos asesinaron a cinco indígenas protestantes durante un enfrentamiento registrado el domingo, aunque no aportó pruebas de los supuestos homicidios.
Por el contrario, el subprocurador de Justicia del estado de Chiapas, Francisco de Meza Hernández, explicó que al menos una persona resultó con heridas de gravedad en la confrontación.
El alto funcionario de la fiscalía estatal señaló que "para evitar nuevas confrontaciones" entre los diversos grupos locales se envió a San Juan Chamula un contingente de agentes policiales, aunque no precisó el número. En el municipio de San Juan Chamula se han registrado durante tres décadas frecuentes enfrentamientos entre indígenas por diferencias religiosas, con un saldo de al menos 35,000 expulsados por caciques católicos.
El pasado día 14 de junio, unos 300 católicos destruyeron una choza que había sido habilitada como templo de culto por los evangélicos en la comunidad de Xajalyetic.
Según vecinos de la zona, los caciques han intensificado sus actos intimidatorios contra los protestantes y los católicos que simpatizan con el obispo Samuel Ruiz García, de la diócesis de San Cristóbal de las Casas y ex mediador en el conflicto entre la guerrilla zapatista y el Gobierno mexicano.
El 21 de junio, caciques afines al gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI) aceptaron el ingreso en el colegio de 150 hijos de protestantes, tras varios años de oponerse a su escolarización. Chiapas, uno de los estados más pobres de México y con mayor presencia indígena, es la base de operaciones del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), que hizo su primera aparición en San Cristóbal de las Casas el 1 de enero de 1994.