El asesinato del ex comisionado gubernamental de paz, Jesús Berajano el miércoles, que según políticos y analistas busca radicalizar la guerra interna en Colombia, no frenará los esfuerzos de paz con las guerrillas izquierdistas del presidente Andrés Pastrana, quien advirtió que no cejará en su empeño.
Bejarano, de 46 años, fue baleado por dos pistoleros en la noche del miércoles cuando se encontraba en la pública Universidad Nacional de Bogotá, la principal del país, donde impartía cátedra en la facultad de economía. Un disparo recibido en la frente que le destrozó el cerebro le quitó la vida en el acto, a quien se desempeñó como comisionado de paz del ex presidente liberal (1990-94) y actual secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), César Gaviria.
Bejarano, quien recientemente se desempeñó como presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) y tras haber ocupado la consejería de paz fue embajador de Colombia en El Salvador, había hecho cuestionamientos públicos al proceso de paz que adelanta el presidente Pastrana con la guerrilla marxista de las FARC.
El ex consejero, que intentó negociaciones de paz con ese grupo rebelde y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) dialogando en Venezuela y México, criticó especialmente la concesión del territorio en el sur del país que Pastrana entregó a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para facilitar el diálogo.
También se había declarado partidario de que para adelantar un diálogo de paz con el ELN, este grupo insurgente debía previamente dejar en libertad a los más de 60 civiles que secuestró por separado en los últimos meses en tres plagios masivos para presionar el inicio de un diálogo. Diversos sectores políticos y analistas coincidieron en señalar que el crimen de Bejarano busca radicalizar la guerra interna de Colombia y es una nueva expresión de la guerra sucia que se ha entronizado en el país. El crimen ocurrió un mes después de que también en Bogotá fuera asesinado por pistoleros el humorista político Jaime Garzón, sin que aún se tenga indicios sobre sus autores.
La hipótesis de que el asesinato de Bejarano está orientado a extremar las posiciones de los actores del conflicto armado interno del país, fue admitida por el presidente Pastrana al lamentar y condenar el crimen. Sin embargo, en una declaración emitida por el mandatario, éste advirtió que "aunque quisieron atentar contra el mayor propósito de un país, se equivocaron porque los colombianos no nos detendremos en nuestro empeño". En similares términos se pronunció el actual Alto Comisionado de Paz, Víctor Ricardo, quien este jueves en una declaración escrita dijo que "se equivocan los muy pocos que pretenden doblegar a la Nación con el terror y la alevosía. El martirio de Jesús Bejarano será semilla de la paz". Las autoridades, que no tienen ningún indicio sobre los asesinos, por igual estiman que el crimen pudo ser obra de la extrema derecha o de la izquierda, sin descartar la eventual responsabilidad de un sector radical militar, al que se le llegó a señalar como posible responsable del asesinato de Garzón.
Tras el asesinato de Garzón surgió el temor de que éste se constituyera en el preludio de una cadena de crímenes de figuras comprometidas con la búsqueda de la paz en Colombia.
Los sectores enfrentados en la guerra en que han sumido al país, estarían interesados en "enrarecer aún más el ambiente" del estancado proceso de paz que inició en enero pasado el gobierno de Pastrana con las FARC, estimó este jueves en un análisis el influyente diario El Tiempo de Bogotá. Por su parte el otro gran matutino bogotano, El Espectador, en su respectivo análisis indicó que "los autores intelectuales del crimen (...) siguen empeñados en cerrarles el camino al debate, a la libertad de ideas, a la búsqueda civilizada que quiere el país".
Las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que libran una declarada guerra a muerte con la insurgencia izquierdista, en un comunicado enviado este jueves a la privada radio RCN, negaron la autoría del asesinato y se lo atribuyeron a las FARC.
Las FARC no se han pronunciado aún sobre el crimen de Bejarano.
En Colombia la mayoría de asesinatos quedan en la impunidad, especialmente los de tipo político.