Oscar McFarlane: Seguro entre los tres palos. Salió atinadamente al cerrar los ataques de los delanteros salvadoreños. Bien tanto por alto, que por bajo. Recibió una tarjeta amarilla innecesaria al patear el balón cuando el árbitro central William Matus cantó el penal a favor de El Salvador.
Clovis O"Neal Veraga: De actuación regular en el sector bajo de la selección panameña. En ausencia de un mediocampo creativo, la zaga cargó con el peso del equipo cuscatleco.
Ricardo Paschal: De buen desenvolvimiento en la cancha. Junto a Ubaldo Guardia formó un difícil escollo para los salvadoreños. La mayoría de los incisivos ataques cuscatlecos terminaban en sus pies.
Ubaldo Guardia: El mejor de la defensa y uno de los más destacados jugadores del partido. Autor del gol que abrió el marcador y dio paz a los panameños, que estaban un poco angustiados por la expulsión de Alberto Blanco. Fue amonestado.
Luis Moreno: Jugó un gran partido. Ayudó decididamente a su defensa y se proyectó al ataque cuando el equipo lo necesitaba. Fuerte y alto transmitió la tranquilidad necesaria para sacar el resultado. Recibió una tarjeta amarilla.
Mario Méndez: Otra vez volvió a responder. Sus proyecciones a la ofensiva terminaban en una jugado de peligro o en falta sobre su humanidad. Sustituido por Marco Villarreal, quien hizo su trabajo en las instancias finales del encuentro.
Alberto Blanco: Esta vez no tuvo a la altura del compromiso anterior. Cometió muchas faltas y su juego creativo, su función vital dentro del engranaje de Gary Stempel, desapareció. Recibió doble amonestación, por lo que fue expulsado en el inicio de la etapa de complemento.
Jorge Ortega: Quiso y de paso logró jugar bien durante algunos pasajes del partido. Ni él, ni Blanco llenaron las expectativas en el sector medio del campo. Su remate al marco culminó en los pies de Guardia, para el primer gol del encuentro.
Víctor Herrera Piggot: De aceptable actuación. Sus incursiones por el sector izquierdo siempre causaban temor a los defensores salvadoreños. De mucha movilidad.
Alberto Zapata: Estuvo ayer muy aislado del resto de sus compañeros. Deambuló sin brújula la mayor parte del encuentro hasta que fue sustituido por Antonio Ortega en la etapa de complemento.
Roberto Brown: Trató, trató y trató, pero en esta ocasión no logró perforar la cabaña que custodiaba el guardameta salvadoreño. Con la expulsión de Blanco, Brown quedó solo en punta y generalmente cubierto por dos defensores. Aún así trajo peligro al arco cuscatleco. Al igual que McFarlane, recibió una tarjeta amarilla innecesaria, porque tiró el balón al piso tras una falta cometido a un jugador rival.