Hace dos años que hemos visto una guerra boxística de dos naciones aquí en Panamá. Me refiero al campeonato mundial de peso superpluma de la AMB, entre el panameño Vicente Mosquera y el venezolano Edwin Valero, donde el último se coronó. Ahora que Valero dejó vacante la corona, viene su compatriota Jorge "El Niño de Oro" Linares por esa diadema.
Con un brillante récord amateur, inició su carrera profesional bajo Teiken Promotions en Japón. Hasta ahora ha realizado la mayoría de sus peleas en el Lejano Oriente, desde que debutó el 9 de julio de 2002.
Maneja bien el idioma japonés y después de sus combates, es costumbre observar que el venezolano contesta en japonés, en la entrevista, y de manera muy fluida. Pero con un toque latino, Linares siempre llama la simpatía de los aficionados japoneses.
Su primera internacionalización fue la pelea que le ganó al mexicano ?"scar Larios por el campeonato mundial de peso pluma del CMB en Las Vegas, EE.UU. Después de su primera defensa exitosa, se lesionó el hombro derecho. Renunció al título y decidió descansar, previendo su futuro y ambición grande, la cual es conquistar coronas en diferentes categorías, así como la superpluma, ligero y superligero.
Se caracterizaba a Linares como un boxeador técnico y veloz, pero su mentalidad se ha crecido mucho en sus últimos combates. La preocupación sí existe. Ya que es la primera pelea que sostiene saliendo de casi un año de inactividad, sin embargo, se la quitará con un solo golpe.
Entonces, esta vez será su consolidación para la proyección internacional y sus seguidores japoneses están esperando su regreso con el segundo cinto.