En estos momentos el estado de la grama del Estadio Rommel Fernández es deplorable.
Después de la gran cantidad de partidos, 15 en la Copa Centroamericana de la UNCAF, el césped del Rommel, ese estadio que fue construido para ser la sede de la Selección de Panamá y para albergar algunos cotejos en la Liga Panameña de Fútbol, no se puede utilizar, ya que está lleno de huecos en diversas partes del rectángulo verde (el campo).
Eso está mal.
Una fuente peso pesada del balompié istmeño afirmó ayer que se está cayendo en el mismo problema del año pasado, cuando el estado de la hierba era malo.
“Antes de llevarse a cabo el juego de Messi y sus amigos, el pasto del Rommel Fernández no era adecuado para jugar al fútbol. Ahora, la cosa parece estar peor”, finalizó.
Sporting quería jugar allí.
Parece una utopía, pero Manuel Mirambel, del Sporting de San Miguelito, quería enfrentar ayer al San Francisco en el Rommel Fernández, aunque inmediatamente Ramón Cardoze, gerente de Proyectos Deportivos Nacionales (Prodena), indicó en un programa radial que no se podría, debido a que el césped del recinto se encontraba en mantenimiento.
Por la imagen, podemos ver claramente que este ‘supuesto’ mantenimiento podría ser falso, y que para volver a utilizar el estadio se tendría que esperar, como mínimo, cuatro meses.
Ariel habló claro.
Por su parte, el secretario general de la Fepafut, Ariel Alvarado, dijo que la cancha estaba mal antes de la Copa Centroamericana.
“Se hizo mucho con una cancha que no estaba en buenas condiciones”, afirmó.
Con esto queda claro que aunque se haya gastado una millonada en construir un estadio de fútbol para que los panameños pudieran disfrutar, la obra, que todavía no tiene ni el año de haberse reinaugurado, no puede ser utilizada para uno de los deportes que más gusta.