Un contundente nocaut y blanqueo de 10 por 0 sobre Puerto Rico mandó de forma directa a Cuba a las Olimpiadas Atenas 2004. La poderosa novena caribeña hizo sentir su hegemonía regional y mundial, al conseguir uno de los dos cupos disponibles en el Torneo Preolímpico que se celebra aquí en Panamá.
Los cubanos se "congraciaron" al lograr su objetivo de estar una vez en unas olimpiadas con la representación del béisbol, disciplina incluida hace pocos años en las competencias olímpicas.
Ahora los cubanos están dispuestos a "lavar" la afrenta ignominiosa que sufrieron ante Estados Unidos en Sydney 2000, cita en la que perdieron la medalla ante Estados Unidos, equipo dirigido por el legendario Tommy Lasorda.
En 1988 se realizaron juegos de exhibición en los Juegos Olímpicos de Seúl, Corea del Sur. Luego hicieron su debut oficial en las Olimpíadas de Barcelona 1992. Tanto en esa versión, como en Atlanta 1996, Cuba fue el rey indiscutible. En Sydney 2000, Estados Unidos acabó con su reinado y tuvo que conformarse con el sabor de la plata.
En esta oportunidad, los cubanos no tendrán que verse las caras con sus verdugos de Sydney 2000. En Atenas 2004 tendrá como rivales a novenas no menos poderosas como Corea y Japón, ya clasificados por el lado de Asia.
La selección cubana se paseó de forma invicta antes de ganar su pasaje a Atenas 2004. Hicieron honor a su aureola de favoritos con la que venían investidos como campeones del mundo.
A cuba le bastaron 10 cañonazos dirigidos al área boricua para fabricar las 10 carreras que le dieron el triunfo sobre su rival y cometieron una falla defendiendo su terreno. Mientras que los puertorriqueños fueron limitados a 4 imparables y también cometieron un error.
Vicyoandri Odelín caminó los siete episodios completos para llevarse el triunfo. José Matos cargó con la derrota por Puerto Rico. El director boricua, Sandy Alomar recurrió a los servicios de siete serpentineros que no bastaron para frenar la estampida bateadora de Cuba.
Los maderos de Michelle Henríquez y Frederick Cepeda hicieron estragos en la defensa boricua, al mandar la pelota fuera del parque, cada uno por su lado, uno en la primera entrada y otro en la quinta.
La Isla del Encanto resistió imbatible hasta el sexto episodio hasta que su muralla defensiva sufrió fisuras y luego se desplomó con cinco imparables que dieron los cubanos, aprovechando el flaqueo de los lanzadores Stevenson Agosto y Giancarlo Alvarado.
A la altura del séptimo, los cubanos pudieron descifrar sin mayores dificultades los envíos del lanzador boricua Luis González para ampliar su ventaja y dejar a los puertorriqueños con la ilusión y el deseo de ir a las Olimpiadas.
El director puertorriqueño Sandy Alomar no ocultó su frustración por la forma como se les escabulló la oportunidad de asistir a Atenas 2004. Atribuyó sin rodeos el fracaso a los lanzadores.
"Hemos hecho el peor partido del torneo"", se quejó Alomar en la conferencia de prensa ofrecida, luego de concluir el encuentro. "A Cuba no le puedes dar oportunidades, desgraciadamente nuestros lanzadores cometieron fallas en el sexto episodio y Cuba tomó ventaja de eso"", sentenció el ex grandes ligas y padre de los peloteros Robesto y Santos Alomar.