Siempre seré un representante de las leyes panameñas. Como tal, siempre consideré que el verdadero y único presidente de la Federación Panameña de Baloncesto (Fepaba) fue el señor Miguel Sanchiz, hasta que la Federación Internacional de Baloncesto (Fiba) lo suspendió.
En la actualidad no existe ninguna dirigencia de ningún nivel, hasta tanto no se convoque una nueva elección, de aquí hasta octubre del año en curso.
Cualquier dirigente puede hacer una liga sin usurpar un puesto como el de presidente. Cualquier dirigente puede dialogar con los altos mandos de la Fiba, pero solo lo escucharán si tiene una solución al problema real de la federación.
¿Por qué creen que la Fiba suspendió a Panamá?
Una de las razones fue la dualidad de la junta directiva y la otra fue la intervención directa del gobierno de turno. Ojos abiertos, señores, esto no debe volver a pasar, nunca más.
Esa intervención es de vieja data. Espero que el Comité Olímpico de Panamá (COP), Fiba y el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes), el trío encargado de velar por estas elecciones, se aseguren de que el proceso arranque de cero. O sea, que haya elecciones desde el distrito, para luego buscar el provincial y cerrar con la federación.
Estas personas son garantes de que las elecciones en las provincias sean limpias, para que no pase lo del periodo pasado, cuando personas que no estaban facultadas para votar emitieron su voto, y miembros de Pandeportes, que debían velar porque eso no ocurriera, firmaron esa anomalía.
Espero unas elecciones prístinas y que gane el mejor. Y que ese ganador se comprometa a masificar, desarrollar y orientar a los atletas, árbitros, dirigentes. Olvídense de las Copas con nombres de patrocinadores o personas rimbombantes, deben promover torneos de baloncesto con el nombre del baloncestista de la provincia.
El que gane igual debe obligar a los presidentes de ligas provinciales a entregar su plan de trabajo anual; es decir, desde los campeonatos de corregimientos, torneo provincial y eventos regionales. También deben velar que vuelvan a los Campeonatos Nacionales.
El ganador tiene muchas cosas por hacer. Aunque saben, mis queridos lectores, quiero que gane el grupo de Araúz, Rooner, Galván, Zubieta y Peralta; aunque si no gana, apoyaría al ganador. Pero en lo más profundo de mi alma, sé que no hay nadie que se gane a estos muchachos. ¿Saben por qué? Es que todos ellos son profesionales, honestos, responsables, exitosos; todos tienen mentalidad de ganador y saben lo que necesita el baloncesto nacional. Lo más importante es que son apolíticos.
Los políticos en el baloncesto no trabajan, son meras figuras decorativas que buscan utilizar el deporte como trampolín.
Hago un llamado a los dirigentes de provincia a que no se dejen intimidar, porque el voto es secreto. Recuerden que esos políticos los buscan para que voten por ellos y luego los olvidan. Si votan por ellos, serán los sepultureros del baloncesto nacional.
Estos políticos son un poco de “advenedizos”. Ellos no buscan talento a nivel nacional y si lo buscan, de seguro, lo hacen por internet.
Olvídense de los viajes y los grandes puestos en la junta directiva, ustedes no tienen cabida en el baloncesto, señores.
Algo sí les digo, señores provinciales, basta ya de la improvisación en el baloncesto panameño, por favor no vuelvan a equivocarse al momento de votar.