La policía buscaba ayer un automóvil rojo que circuló varias veces frente a la casa del presidente Julio M. Sanguinetti, antes de dos atentados con pinturas y frases injuriosas en contra del mandatario uruguayo.
Los atentados ocurrieron en la madrugada de ayer contra el local central del Partido Colorado y la residencia particular de Sanguinetti, en la zona de Punta Carretas. Sanguinetti vive en la residencia presidencial y su casa particular era habitada hasta hace poco tiempo por una hija.
Los incidentes causaron de inmediato el más serio enfrentamiento entre el Partido Colorado de gobierno y la izquierda opositora.
La secretaria del comité ejecutivo colorado, Milka Barbato, acusó a "grupos radicales de izquierda" y vinculó la acción con la divulgación de una encuesta donde el partido de Sanguinetti figura por encima de la coalición izquierdista del Encuentro Progresista-Frente Amplio.
La acusación recibió la inmediata réplica del dirigente de los ex guerrilleros tupamaros, Eleuterio Fernández Huidobro, quien calificó los incidentes como "autoatentados".
En la acción contra la casa de Sanguinetti quedó una leyenda que atribuyó el hecho a un "Movimiento Raúl Sendic", el ex jefe de los tupamaros muerto en 1989.
Los tupamaros desataron una cruenta ola de terrorismo urbano tres décadas atrás, y ahora participan en política dentro del opositor Frente Amplio.
El 25 de abril habrá elecciones internas de los partidos políticos para nominar a sus candidatos a la presidencia para los comicios de octubre.
El nuevo gobierno uruguayo asumirá en marzo del 2000, cuando Sanguinetti completará sus cinco años de gestión.