Los límites a los que los atletas están preparados a llegar para ganar algunas décimas de segundo han sido documentados durante la investigación sobre el laboratorio BALCO.
Como resultado de la misma, la doble campeona mundial de los 100 y 200 metros planos Kelli White, y el ex medallista de oro olímpico en la posta de los 4x400 metros Alvin Harrison, ambos estadounidenses, fueron suspendidos después de admitir haber tomado el esteroide THG (tetrahidrogestrinona).
El actual plusmarquista mundial de los 100 metros, Tim Montgomery, pareja de la triple medallista olímpica Marion Jones, ha sido acusado de serias violaciones del antidopaje, mientras que el dueño de BALCO, Victor Conte, declaró la semana pasada que había suministrado a dicha atleta THG y el potenciador de sangre EPO (eritropoyetina).
"No puedo probar esto en un tribunal, pero desde luego creo firmemente que la mayoría de los récords olímpicos y mundiales establecidos en el último medio siglo han sido conseguidos con la asistencia de drogas", declaró el investigador estadounidenseCharles Yesalis en una entrevista con Reuters.
"Durante años, he escrito que hay científicos deportivos que esperan como los buitres en los árboles a que salgan los nuevos descubrimientos ".
La investigación sobre el caso BALCO comenzó después que Trevor Graham, el antiguo entrenador de Montgomery y Jones, enviara una jeringa que contenía la hasta entonces indetectable sustancia THG a la Agencia Anti Dopaje de Estados Unidos.
White y Harrison admitieron posteriormente haber tomado una combinación de sustancias prohibidas.
Aparentemente ambos consumieron EPO, HGH.
EPO, HGH (hormona del crecimientohumano), el estimulante modafinil e insulina.
Marion Jones es fuertemente señalada, aunque no se le ha probado nada.