El Atlético de Madrid se hizo con la victoria, por 2-0, ante un Real Oviedo, de la Segunda División del fútbol español, que demostró su personalidad y su juego, pero que pagó caros sus errores.
El Real Oviedo comenzó el partido volcando el juego en el área visitante, ante un Atlético tranquilo, que supo esperar su momento para imponerse a un rival que en ningún momento se echó atrás.
Las primeras ocasiones fueron para el equipo local, que, con las combinaciones entre Valle, Font y Susaeta, consiguió meter en su área a un Atlético que, sin embargo, acabó por abrir el marcador tras un gran desmarque de Griezman, que fusiló a Esteban en el área pequeña.
Pese a ir por debajo en el marcador, el conjunto carbayón no se echó atrás y dio más protagonismo aún al toque y a las combinaciones de balón en el centro del campo, lo que obligó a los hombres de Cholo Simeone a cometer más faltas en la medular.
El Oviedo rozó el empate tras un uno contra uno de Linares que repelió magistralmente Oblak con la pierna derecha y, aunque llevó la batuta del partido durante la primera parte, fue incapaz de poner en problemas reales a un Atlético muy bien plantado atrás y con una gran capacidad de repliegue.