El Atlético de Madrid confirmó su gran potencial atacante frente al Zaragoza, al que derribó en la primera parte con dos goles en momentos claves del partido, sobre todo el 2-0, y que enterraron cualquier síntoma de reacción del conjunto aragonés, prácticamente inofensivo durante todo el duelo (4-0).
El uruguayo Diego Forlán, Luis García y el argentino Maxi Rodríguez, este último en dos ocasiones, pusieron la firma a los goles del equipo rojiblanco, que siguió entre los mejores de la clasificación y que devolvió las dudas al equipo maño, que, salvo unos minutos, nunca dio la sensación de poder levantar el partido.
Recuperado ya de la derrota en el Camp Nou (3-0) hace dos semanas, el Atlético encaró el duelo ante el Real Zaragoza, igualado a puntos con los rojiblancos y que acudía al Calderón tras dos triunfos consecutivos, con la ambición necesaria para sumar una victoria importante frente a un rival directo por Europa.
Intensidad. Por eso, el equipo local, metido en el partido, imprimió una intensidad altísima en el inicio del encuentro. Todo lo contrario que el Zaragoza, expectante, superado por el empuje de los rojiblancos en el arranque del choque y por detrás en el marcador casi sin enterarse de que había comenzado un exigente duelo.
El Atlético sólo tardó diez minutos en lograr el 1-0. Le bastó un pase perfecto entre la defensa del uruguayo Diego Forlán, tras un desmarque, igual de notable de Luis García, para tomar ventaja en el marcador, gracias a un colocado tiro del internacional español, ayer titular en Liga por primera vez esta temporada.
Ahí, ya con 1-0, despertó el Zaragoza, al mismo tiempo que decayó el ritmo y el control del partido del equipo rojiblanco. Y sufrió el Atlético, cada vez un paso más atrás y más temeroso ante los ataques de su rival, como dos disparos del brasileño Ricardo Oliveira o un lanzamiento de falta del argentino Pablo Aimar.
La sentencia. Pero el conjunto rojiblanco tiene este curso mucha pegada. Lo demostró en un momento clave. Con el Zaragoza crecido en busca del empate y con el equipo local muy inquieto ante el dominio rival, el argentino Maxi Rodríguez sirvió un balón a Forlán, que superó por encima la salida de guardameta César Sánchez.
Fue el 2-0, en el minuto 34, y el fin de la intranquilidad del Atlético, de nuevo enchufado en el partido y con un puñado de ocasiones antes del descanso, como un tiro del argentino Sergio Kun Agüero u otro de Pernía.
El extremo argentino Maxi Rodríguez sentenció con dos anotaciones para la goleada definitiva.