El atletismo africano se apuntó dos de las tres medallas de oro en juego en la primera jornada de los Mundiales de Atletismo, en el maratón masculino y los 10.000 metros femeninos, y sólo dejó el título de lanzamiento de peso a la primera potencia mundial, Estados Unidos.
Luke Kibet, un funcionario de prisiones de 24 años, consiguió la primera medalla de oro del torneo al ganar el maratón con una marca de 2h15: 58, la peor en la historia del torneo aunque con la ventaja más amplia sobre el segundo, y devolvió a Kenia el título mundial después de 20 años.
El qatarí Mubarak Hassan Shami y el suizo Viktor Rothlin, este último al cabo de una espectacular progresión en los tres últimos kilómetros, acompañaron a Luke en un podio inesperado. Desde que en Roma87 venció otro funcionario de prisiones, Douglas Wakihuri, Kenia no había vuelto a ganar un maratón mundialista.
Ex corredor de 3.000 m. obstáculos (subcampeón de Kenia en 2004), Kibet, con una discreta marca personal de 2h08: 52 pero con dos victorias en Taiwán, en condiciones climáticas parecidas a las de Osaka, aprovechó el calor y la humedad para batir a los favoritos.
Los primeros pasaron el km.20 en 1h04: 59 y el medio maratón en un parcial lentísimo de 1h08: 30. Kiplagat, en posesión de la mejor marca de los concurrentes (2h06: 50).