Alemania goleó ayer a Liechtenstein en Leipzig, tal y como se esperaba, por 4-0, y continúa en lo más alto de la clasificación del grupo 5 europeo, pero sigue en deuda con su afición tras sus malas presentaciones en los últimos partidos.
El equipo de Joachim Löw tuvo fases lamentables, en las que se volvió a demostrar que parece haber perdido la confianza en sí mismo, pese a que el compromiso había empezado de la mejor manera posible.
En el segundo tiempo, Alemania jugó mejor, pero no llegó el quinto gol esperado por la afición.