Cinco niños murieron ayer sábado ahogados en un río, aumentando a 11 la cifra de muertos por inundaciones atribuidas a una ola invernal que azota a este país, informaron ayer las autoridades.
Las víctimas residían en la localidad de Rio Sucio, a unos 450 kilómetros al noroeste de esta capital. Murieron al desbordarse el caudaloso río Atrato, que desemboca en el mar Caribe, dijo Fredy Pino, gobernador encargado del departamento del Chocó.
Ayer habían muerto seis niños, pero hoy Pino señaló en la entrevista que otros cinco murieron debido a que el río se creció más de tres metros.
Pino, en una entrevista con la emisora Radionet, afirmó que la sedimentación del río hace que este se represe e inunde las viviendas aledañas, en su mayoría construidas de madera.
El invierno en esta región ha dejado más de 4.00 damnificados y por lo menos unas 800 viviendas destruidas, dijo esta tarde Mónica Yahmure, directora de la oficina presidencial para los desastres.
El río Atrato, de 720 kilómetros, ha sido propuesto como fuente de un posible canal interoceánico entre el mar Caribe y el océano Pacífico.
El fenómeno climático de La Niña, que enfría las aguas del océano, Pacífico ha provocado intensas lluvias en gran parte del territorio colombiano y graves daños en la agricultura y la ganadería.