Un sentimiento de indignación por la falta de justicia recorría la multitud que asistió ayer al acto que evocó el sexto aniversario del atentado a la AMIA, lo que relegó al dolor a un segundo plano.
La multitud gritaba "¡estamos hartos, hartos!" y "¡no hay justicia!, frente al renacido edificio de la mutual judeo-argentina AMIA, mientras el presidente Fernando de la Rúa y sus ministros escuchaban inmutables los ásperos discursos y el griterío.
"¡Maldita impunidad!", bramaban muchos, aunque los ojos se les llenaban de lágrimas cuando se leían los nombres de los 86 muertos y se prendía una vela por cada uno de ellos en el palco del acto, a seis años de la bomba que redujo a escombros la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA).
La gente se apiñaba para combatir el frío de un grado bajo cero y se arropaba con bufandas y gorros, pero la llama de la indignación se propagaba como el fuego en la calle Pasteur, en el corazón del barrio de Once, tradicional de comerciantes judíos de Buenos Aires.
Oradores fogosos como el rabino Sergio Berman, líder de la no gubernamental Memoria Activa, y Mario Averbuj, dirigente de los familiares de las víctimas, encendían la ceremonia con sus terribles denuncias sobre "la impunidad" que rodea la investigación judicial.
Averbuj le decía a De la Rúa, que lo escuchaba de pie, rodeado de público, a menos de cinco metros de la tribuna: "Señor Presidente, estamos solos de toda soledad, seguimos vacíos, le exigimos todo su esfuerzo".Y le hacía escuchar la grabación de un mensaje suyo de campaña electoral en el que prometía "justicia para la AMIA".
"Usted firmó allí un pagaré (compromiso de pago) y tiene la obligación de cancelarlo (pagarlo)", le decía a De la Rúa, en uno de los momentos de mayor vibración política.
La multitud de 4.000 personas plantadas disciplinadamente frente a la mole blindada de la reconstruida AMIA se sacaba el frío aplaudiendo a rabiar al rabino Berman, cuando dijo que "Buenos Aires es la capital de la impunidad. No sólo hay que castigar a los culpables sino también a los que no investigaron y castigaron como debían, el Gobierno y la Justicia".