Las muertes en Honduras por inundaciones y deslaves se elevaron a 11 ayer, mientras siguen aumentando por miles los damnificados y sube el número de poblaciones incomunicadas al igual que la destrucción de viviendas y cultivos, dijeron cuerpos de socorro.
"Tenemos unas 4.000 personas evacuadas sólo en la región aguas abajo de la cortina de la represa hidroeléctrica El Cajón y poblados y ciudades como El Progreso y proyectamos llegar a 10.000", dijo a Reuters el Comisionado Permanente de Contingencias (COPECO), Arturo Corrales.
"Las evacuaciones continúan, pues esperamos que el domingo o a más tardar el lunes llegue un disturbio tropical que combinado con la zona tropical de convergencia producirá lluvias en Honduras y Centroamérica", agregó. Además de las 11 muertes, las autoridades dicen que hay más de 5.000 damnificados, miles incomunicados, la destrucción o daño de 650 viviendas y están anegadas más de 1.000 hectáreas de cultivos de plátano, granos básicos, caña y palma africana.
Las tres víctimas fatales más recientes se registraron en la comunidad de La Entrada, 310 kilómetros al oeste de Tegucigalpa.
Las víctimas murieron aplastadas por el colapso de una pared en un taller mecánico donde se guarecían de las inclemencias del clima junto con una persona más, que fue rescatada con vida.
Los daños de las lluvias son mayores por el azolvamiento de las cuencas de quebradas y ríos después del paso del huracán Mitch, a fines de 1998. Mitch dejó 5.567 muertos, 8.058 desaparecidos, la pérdida del 70 por ciento de la producción agrícola e infraestructura carretera y 75.000 viviendas dañadas o destruidas.
Las inundaciones por las lluvias se han extendido hasta el sureño departamento de Choluteca, al desbordarse en varios tramos el río Grande, anegando carreteras y caminos y dejando incomunicados varios poblados. Tegucigalpa, donde ayer cesaron las lluvias y ha sido escenario de inundaciones y deslizamientos, es amenazada por el desborde de ríos y quebradas debido a que se ha superado la cota de las dos represas que suplen de agua a la ciudad,
"La situación es grave, pues apenas estamos entrando a la etapa crítica del invierno. Nosotros vamos a estar en estado de emergencia hasta por lo menos los primeros días de noviembre", dijo Corrales.