Las intensas lluvias que castigan a Colombia desde hace seis días han ocasionado al menos 28 muertos, 49 desaparecidos y 18.000 damnificados, señalaron ayer en Bogotá los organismos de socorro.
Los departamentos de Nariño y Putumayo, fronterizos con Ecuador, han sido los más afectados por el período lluvioso, que, según el servicio estatal de meteorología, se prolongará hasta julio próximo.
Otros diez departamentos del noroeste, el nordeste, el suroeste y el oeste del país también sufren los rigores de las precipitaciones, que se han incrementado de forma considerable desde el miércoles.
La Oficina de Prevención y Atención de Desastres (gubernamental) destacó que es Pasto, la capital del departamento de Nariño, la ciudad que presenta la situación más crítica.
Las lluvias han causado doce muertos en dicha ciudad, que las autoridades locales declararon el lunes en estado emergencia, cuando un desbordamiento generalizado de ríos y riachuelos inundó medio centenar de barrios e inutilizó el servicio de abastecimiento de agua potable.
Otros 14 muertos, nueve heridos y once desaparecidos han ocasionado las lluvias en Contadero, Córdoba e Ipiales, poblaciones también de Nariño, informó a los periodistas el responsable regional del Comité de Emergencias, Duvalier Astaíza.
El funcionario agregó que 17 vías de la región se han visto afectadas por deslizamientos de tierras, entre ellas la carretera que conduce hasta la frontera con Ecuador.
En el vecino departamento del Putumayo, las lluvias han causado ocho muertos y 36 desaparecidos, la mayoría de ellos ocupantes de un transporte campesino que el lunes cayó al río San Miguel, también en los límites con el territorio ecuatoriano.
Las precipitaciones también dejan una víctima mortal en Girón, población del departamento nororiental de Santander.
El director de la oficina gubernamental de Prevención y Atención de Desastres, Eduardo José González, indicó en la capital colombiana que el actual período de lluvias es menos intenso que los que ha afrontado el país desde 1998, año en el que las precipitaciones dejaron 258.000 damnificados.
La temporada lluviosa de 1999 continúa como la más crítica del decenio, agregó González, al recordar que el pasado año se registraron 1,31 millones de damnificados.