Australia, que se impuso ayer en la repesca a Uruguay en la tanda de penaltis y se ha clasificado por segunda vez en la historia para la fase final de un Mundial de fútbol y, curiosamente, en las dos ocasiones con Alemania como escenario.
Los australianos, dirigidos por el holandés Guus Hiddink, igualaron primero la eliminatoria con tanto de Marco Bresciano y después certificaron el pase al superar en la tanda de penaltis a los charrúas por 4-2.
Los australianos jugaron su primer Mundial en Alemania74 y repetirán 32 años después.