El automovilismo local tendrá dentro de unos años una soñada pista, pues el ex canastero de la NBA, Rumeal Robinson, pretende invertir unos 66 millones de dólares en nuestro país para construir una pista de automovilismo, con todas las exigencias y recomendaciones de reglamentos internacionales.
"Es como un sueño que veremos hecho realidad en Panamá", sostuvo la presidenta de Panamá Investment World Inc., Nitzia De Vázquez, quien junto a Robinson ya están buscando las instalaciones para la pista de carreras.
Rumeal Robinson.
El ex astro de la NBA estuvo en Panamá la semana pasada y habló en exclusiva con Panamá América sobre este proyecto.
"Buscamos invertir en una pista de carreras porque es lo más llamativo que hay", dijo el ex NBA, quien también maneja la representación de varios artistas internacionales en su empresa.
"Panamá es muy hermoso y cuenta con una estructura muy sólida, y el "boom" inmobiliario que tiene nos permitirá desarrollar más rápido nuestro proyecto", explicó.
Robinson es un jugador jamaicano que se crió en Cambridge, Massachusetts, (nacido el 13 de noviembre de 1966 en Mandeville, Jamaica).
Su llegada a la NBA se da en el año 1990 cuando fue picado en el draft por los Atlanta Hawks y luego jugó con los equipos de New Jersey Nets, Charlotte Hornets, Portland Trail Blazers, Phoenix Suns, y Los Angeles Lakers hasta el año 2002.
Después de su retiro de la NBA, Robinson se convirtió en un destacado empresario, con cientos de negocios en el mundo entero, principalmente en Europa, pero ahora quiere invertir parte de su fortuna en Panamá.
Aficionado al deporte motor, Robinson confesó que la mayoría de los ex canasteros de la NBA están involucrados en proyectos que tienen que ver con el automovilismo.
"Soy uno más y me gustaría poder desarrollar este proyecto en Panamá", indicó Robinson, quien se encuentra en esta capital para ver posibles lugares para desarrollar su inversión, donde se destaca como posibles sitios la provincia de Colón, las playas cerca de Río Hato y en otros lugares que no especificó.