Los investigadores portugueses trataban ayer de determinar las causas de que un avión canadiense Airbus A330 hubiera efectuado un aterrizaje de emergencia con 306 personas a bordo y sus motores detenidos.
Mas de 50 pasajeros resultaron lesionados el viernes cuando el aparato de la compañía de fletes Air Transat aterrizó bruscamente tras planear durante 18 minutos.
Los funcionarios de aviación conjeturaron que el avión podía haber experimentado una fuga de combustible a unos 100 kilómetros de las islas portuguesas.
Sin embargo, cuando tocó pista, los neumáticos se incendiaron y se derramó combustible. "La gente fue presa del pánico y gritaba. Perdimos altura rápidamente y la cabina perdió presión", dijo el pasajero Joao Gaspar. "Fue un milagro sobrevivir".
El piloto logró aterrizar en el aeropuerto de Lajes, en la isla Terciera, una de las nueve de la cadena de las Azores, casi a 1.500 kilómetros de Portugal. Nueve personas fueron llevadas a un hospital y las demás tratadas en el lugar.
"Solo la destreza del piloto previno una tragedia", dijo Alfredo Cruz, oficial de la base de la fuerza aérea estadounidense en el lugar, Lajes Field, según la agencia portuguesa Lusa.
"Las azafatas se pusieron histéricas. Una de ellas maldecía y la que anunció que íbamos a hacer un aterrizaje de emergencia pareció muy asustada", dijo el pasajero Daniel Rodrigues, de 24 años. "Una vez que se oyó su voz, las personas de mas edad empezaron a rezar". Tras el brusco aterrizaje, los pasajeros desembarcaron por los toboganes de emergencia.
El Airbus volaba de Toronto a Lisboa con 293 pasajeros, principalmente portugueses residentes en Portugal, y 13 tripulantes.Michel Lemay, vocero de la aerolínea con sede en Montreal, declaró que ambos motores estaban apagados durante el aterrizaje."Pero es prematuro decir si fue un problema de motor, combustible u otro tipo", añadió.
La autoridad de aviación civil del Canadá suspendió el permiso que tenía Air Transat para utilizar bimotores en larga distancia hasta que "compruebe que no existen deficiencias de seguridad", dijo el vocero Art LaFlamme.