LOS TRES hijos del desaparecido pugilista Pedro "Rockero" Alcázar recibieron un gesto del INDE y de la COMIBOX.
Yulibeth Natalia, José Manuel y Gabriel Alfonso, son hijos de Yulibeth Cossio, Yara Meléndez y Mariluz Baloy
Sobre el tema de los dineros, luego de la defunción de Alcázar, la COMIBOX nombró a Luis Carlos Cabezas y Rolando M. Hermoso para que investigaran el estado de dicho proceso legal.
Luis Arenas: Dioica quiere decir casas separadas. Es decir que la flor femenina está en un árbol y la flor masculina está en otro. La mayoría de las especies de este tipo han desparecido. El borojó solo ha podido llegar hasta nuestros días porque el hombre se introdujo en el proceso de conservarla, y si la conservó fue porque logró tener algún significado muy especial para él.
Luis Arenas: Además de embalsamar cadáveres, el borojó fue mezclado con otras plantas y fue incorporada culturalmente a la danza de la fertilidad para la iniciación de los jóvenes en la pubertad. Cuando los afro la conocen, la comienzan a utilizar machacada para los problemas de debilidad, producido en las niñas por la pérdida de sangre en su proceso menstrual.
Luis Arenas: Lo primero que teníamos que definir era si lo usaban como conservante de cadáveres, cuales eran las sustancias que tenía que permitían eso. Entonces encontramos que es rico en minerales y sales orgánicas. Tiene un ph tan ácido que parece un cítrico, y está rico en sales que permiten la conservación. La otra situación fue que, los curanderos afro lograron transferir algunas especies que usaban los indígenas, y los afro, que tenían una clasificación en especies calientes y frías, clasifican el borojó en especie fría. Las especies fría sirven para atender problemas renales, gastroinstestinales, cicatrizar heridas, y el uso medicinal comienza por allí. Hasta ese momento solo era medicinal. No está en la dieta.
Luis Arenas: Entre 1948 y 1951 se hace el descubrimiento de la especie desde el punto de vista botánico y taxonómico, por el Doctor Víctor Manuel Patiño, quien recoge las especie en el Chocó y la lleva donde el botánico taxónomo, el Doctor José Cuatrecasas, un profesor de taxonomía de la Universidad de Colombia, sacerdote jesuita, quien es el que lo clasifica, y en respeto al Dr. Patiño lo denomina borojó patinoi. Pero Cuatrecasas descubre que no solo la especie es nueva para la ciencia, sino también el género. En 1953 en Brasil reclasifica la especie. El género borojó tiene la característica de que el tejido placentario no tiene divisiones ni tejido ninguno, es connivente y convergente. Esa característica hace de que ese genero sea especifico. El género es ahora aceptado universalmente.
Semblanzas: Las propiedades de la fruta la convierten en una alternativa nutricional de grandes perspectivas, y por lo mismo en un conveniente proyecto empresarial. Quizás por eso en las conversaciones sostenidas por el Dr. Arenas Martines con la APEMEP se estudia la posibilidad de instalar agroindustrias en Panamá, a partir del establecimiento de zonas de cultivos allí donde las condiciones ambientales son parecidas a las que han hecho del borojó una especie codiciada en Colombia y Brasil. Hasta ahora la ignorancia del hombre contemporáneo, con toda su modernidad, la había marginado, pero 12 mil años después, el borojó, la planta sagrada, puede ser una alternativa efectiva contra el hambre y la pobreza.