El final del clásico Augusto Samuel Boyd nos dejó un sabor agridulce. Fue dulce ver la recuperación y el buen desempeño de Azukitar, que esta vez mostró todo el potencial que le conocimos al principio de su campaña, cuando ganó la triple corona juvenil.
Lo agrio fue el deceso del potro 'De que voy voy', que no pudo aguantar un fuerte golpe que se dio al momento de la partida, de donde salió prácticamente gateando al irse de boca cuando se abrieron las compuertas.
A pesar del funesto episodio inicial, el hijo de Merloni se recuperó, atacó al puntero Azukitar y perdió con él, apenas por medio cuerpo. Tan pronto pasó la meta se desplomó, lo cual obligó a que el veterinario le practicara la eutanasia. Lamentable pérdida.
Aun con este incidente de por medio hay que destacar la buena presentación de Azukitar, gracias a un entrenamiento -por lo visto- bien pensado por Samuel Jimémez Vásquez, con la colaboración de su equipo y, finalmente, a la buena monta de Alexis Moreno, quien estaba inspirado esa tarde.
Azukitar es un hijo de Cape Town en Farolito (Indian Charlie) que fue criado en el Bristish Mist Breeding & Racing y se apuntó su sexta victoria en nueve participaciones, incluyendo cuatro clásicos.
Esta victoria le garantiza un cupo para representar al país en el Clásico Internacional del Caribe.
Si bien es cierto que nuestro favorito era 'De que voy voy', siempre dijimos que esta vez el tango se iba a bailar distinto, debido a que era evidente el progreso que había experimentado Azukitar.
Nos complace que Azukitar haya ganado, por lo popular de su victoria. Las expresiones de emoción en el séquito que lo recibió, e incluso, la aceptación del público, muestran que Azukitar se ganó el corazón de la gente.
Ojalá todo marche bien de aquí hasta diciembre y tengamos la oportunidad de verlo representar al país por todo lo alto en el evento cumbre de la hípica caribeña.