LA TERCERA jornada del Abierto de Estados Unidos, segundo grande del año, exhibió una vez más la dureza del campo de Oakmont, como demuestra el hecho de que sólo Tiger Woods y Steve Stricker firmaran sendas tarjetas por debajo del par, lo que dejó al Tigre en segunda posición, al acecho del título.
El californiano completó la ronda con 69 golpes (-1) y totaliza 214, dos más que Aaron Baddeley, actual líder, después de que el argentino Ángel Cabrera -que el viernes ocupaba la primera posición- se fuera ayer hasta los 76 (+6) y descendiera hasta la séptima plaza.
Ganador del Abierto estadounidense en 2000 y 2002, Woods quedó ayer a las puertas del que podría ser su quincuagésimo octavo título.
Su compatriota Steve Stricker, que ocupa la séptima plaza, rubricó la mejor tarjeta de la jornada, al hacer 68 (-2), después de embocar cuatro birdies y cometer dos bogeys.
La jornada de ayer fue aciaga para los intereses españoles, pues Pablo Martín hizo 77 (+7) y comparte la cuadragésima posición con el australiano Geoff Ogilvy, campeón defensor; y José María Olazábal se fue hasta los 78 (+8) y, con 226, está en el puesto 50.
El colombiano Camilo Villegas mejoró sus guarismos de la segunda jornada, pero aun así quedó sobre el par. El medellinense hizo 75 (+5) y, con 225 totales, ocupa el cuadragésimo quinto lugar.