El último partido amistoso camino al Mundial de Rusia 2018, ante Noruega celebrado ayer en Oslo, le trajo al final más dolores de cabeza al técnico Hernán Darío "El Bolillo" Gómez que los que tenía antes.
La noticia negativa más impactante fue la fractura del tercer metatarsiano del pie derecho del volante Alberto "Negrito" Quintero, una pieza clave en el esquema del estratega colombiano y que durante el proceso eliminatorio lo dejó todo en la cancha para conseguir esa clasificación histórica de Panamá a su primer mundial de fútbol.
Lo positivo dentro de este inesperado traspié fue que el único suplente que viajó, Ricardo "Pepe" Ávila, también es mediocampista, por lo que aligera un poco el estrés a pocos días de debutar contra Bélgica en el grupo G.
El otro trago amargo y que saca de concentración a la selección que hoy viaja de Noruega a Moscú fue el hurto en las habitaciones del hotel de unos tres mil dólares y siete relojes a Román Torres, Armando Cooper, Jaime Penedo y al federado Ramón Cardoze.
Por otro lado, metiéndonos en partido, Panamá, que salió al campo ante Noruega desconcentrado, cuando apenas se jugaban tres minutos, recibió el gol, suficiente para perder el último partido de preparación en su peregrinar hacia Rusia 2018.
Lo rescatable es que cuando muchos dábamos por hecho que se aproximaba otra goleada como la de 6-0 encajada ante Suiza, el equipo logró plantarse poco a poco y hacer efectivo el sistema elástico 1-4-1-4-1 y pasaron a dominar el balón.
En la segunda parte, con la entrada de Ismael Díaz, Harold Cummings, Gabriel Torres y "Negrito", el dominio se acentuó un poco más, aunque también la defensa permitió un par de remates que pudieron abultar el marcador.
Panamá llegó con buena asociación en múltiples oportunidades hasta el borde del área grande, sin embargo, no concretó producto de la carencia de remates al arco rival.
El único tiro que inquietó al meta noruego fue del defensor Fidel Escobar, quien hizo recordar el gol que hizo de la misma forma ante Honduras y que nos dio los tres primeros puntos en el inicio del hexagonal del Concacaf.
Ese es el otro factor que le da dolor de cabeza a "El Bolillo".
¡VIVA PANAMÁ!