El defensa panameño Felipe Baloy, con una actuación de siete puntos sobre diez posibles, fue el más destacado extranjero en la jornada 28 del Campeonato Brasileño, que malos recuerdos dejó a un técnico chileno, un ariete colombiano y otro peruano, así como a un zaguero paraguayo y uno uruguayo.
Felipe Baloy, que juega en calidad de cedido por el Independiente Medellín colombiano, fue el domingo la figura de su nuevo equipo, el Gremio, en el empate sin goles con el Sao Caetano.
Baloy, de 22 años, mostró los recursos técnicos a los que ya acostumbró a la hinchada del conjunto de Porto Alegre: precisión en los cierres, seguridad para conjurar ataques aéreos a su portería, rapidez y fuerza en la marca y mucha precisión para armar el contragolpe cuando recupera el balón.
Con todos esos atributos, el capitán de la selección panameña empató en puntos la pugna con Capixaba, del Sao Caetano, por el título de mejor jugador del partido.
Otro defensa central, el uruguayo Diego Lugano, tuvo dificultades ayer, domingo, para repetir las buenas actuaciones que le hicieron dueño del puesto en la línea titular del Sao Paulo.
Su equipo perdió por 2-3 ante el Vasco da Gama, en Río de Janeiro, y Lugano, que "abusó" del juego recio, según el "Jornal dos Sports", propició con una falta la jugada que Edmundo transformó en el gol de la victoria. El uruguayo salió de la cancha con una nota insatisfactoria de 5,5 puntos sobre diez, según la prensa deportiva carioca.
La misma media fue conferida al técnico chileno Roberto "Cóndor" Rojas, cuyos cambios tácticos durante el partido permitieron al Sao Paulo sacudirse de la presión del Vasco, pero no fueron suficientes para cambiar la historia final.
También con una nota de 5,5 se despidió el delantero peruano Flavio Maestri, cuyos piques veloces y certeros pases no fueron vistos en el partido que su equipo, el Vitoria, ganó por 3-0 al Juventude en Salvador.