Aunque el partido eliminatorio fue el pasado 15 de octubre, cuando Panamá cayó derrotado por 3-2 ante Estados Unidos y quedó fuera de Brasil 2014, al no conseguir el boleto de la repesca, su capitán Felipe Baloy todavía lucha por asimilar el golpe y no mezclarlo con su equipo Santos Laguna, en la Liga Mexicana de Fútbol.
“Fue un golpe muy duro; siento que no va a pasar tan pronto, creo que la gente no lo va a olvidar y menos los jugadores”, expresó el defensor panameño al ser interrogado sobre el juego ante Estados Unidos, en una nota publicada en el diario El Siglo de Torreón.
Baloy fue claro al expresar que es una situación que no olvida, pero al mismo tiempo reconoce que ahora tiene que luchar con Santos Laguna para llegar a la Liguilla.