El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy la falta de progresos en salud maternal e infantil, y alentó a los países a que progresen en esa materia para así impulsar también el desarrollo.
Ban, que hoy se refirió a la situación global de la salud materno infantil, señaló que este asunto "ha estado en la parte trasera del tren de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)", a pesar de que "puede ser uno de los motores del desarrollo".
En 2000 los líderes mundiales acordaron lograr en 2015 esos ODM, que además de buscar reducir la pobreza a la mitad en esa fecha, persiguen mejoras significativas en la salud materno infantil de los países pobres y en desarrollo.
"Lo que decimos es que las mujeres y los niños, primero", dijo Ban, que subrayó que los sistemas sanitarios que proporcionan servicios a las mujeres también benefician al resto de la comunidad.
El máximo responsable de la ONU pidió a las naciones desarrolladas que movilicen más recursos humanos y materiales e incrementen sus compromisos financieros para afrontar el problema.
Un documento elaborado por una coalición de instituciones multilaterales y ONG asegura que entre 350.000 y 500.000 mujeres mueren anualmente en el parto, mientras que 3,6 millones de recién nacidos no superan el año de vida y 5,2 millones fallecen antes de los cinco años.
Esas organizaciones pidieron el martes una mayor voluntad política y un aumento sustancial de la ayuda internacional para salvar la vida de los millones de madres y recién nacidos que todavía fallecen cada año a causa de complicaciones en el parto y enfermedades tratables, que en su mayoría se producen en el África subsahariana y el sur de Asia.