El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, recomendó hoy al Consejo de Seguridad que amplíe un año más el mandato de la misión del organismo en Sudán (UNMIS), que supervisa los acuerdos de paz en el sur del país.
El máximo responsable de las Naciones Unidas indica en un informe al máximo órgano que la prioridad de la misión sigue siendo la implementación del Acuerdo Amplio de Paz (CPA), que en 2005 puso fin a 20 años de guerra entre el norte y el sur de Sudán.
"La situación política sudanesa permanece tensa, sin embargo, y a menos de 10 meses del referéndum los retrasos en los asuntos pendientes pueden tener serias repercusiones", afirma en el documento Ban.
Por ello, indica que la prioridad de la UNMIS será los preparativos del referéndum de autodeterminación del sur que debe celebrarse en enero de 2011.
"No se puede subrayar lo suficiente la importancia de las preparaciones técnicas del referéndum y los arreglos necesarios para la situación posterior a la votación", señala el secretario general.
Asimismo, reconoce la "sensibilidad" de los asuntos relacionados con el proceso electoral, pero advierte que la cautela "no puede usarse para obstruir la implementación" del acuerdo de paz.
En ese sentido, llama la atención sobre la importancia de completar la demarcación de la frontera en la región de Abyei, disputada entre Jartum y el Gobierno autónomo del sur.
Ban también destaca que Sudán pasa por un momento político delicado en las semanas previas a las elecciones generales, que se celebrarán el 11, 12 y 13 de abril, pese a la petición de la oposición sudanesa de que se aplacen por irregularidades en el proceso previo a los comicios.
"Estas elecciones deben tener un papel positivo en el fortalecimiento de las oportunidades del pueblo sudanés de desempeñar un papel más activo en la vida política del país", resalta el titular de la ONU.
Los principales partidos de la alianza opositora de Sudán han decidido boicotear los comicios presidenciales y legislativos y varios de los candidatos a la primera magistratura anunciaron su salida de la contienda.
Se espera que las próximas elecciones generales sean las primeras multipartidistas en Sudán desde hace 24 años.
La guerra entre el norte y el sur comenzó en 1983, cuando el régimen de Jartum impuso la ley islámica en todo el país, y los rebeldes sureños, de mayoría cristiana y animista, se levantaron en armas.
El conflicto finalizó el 9 de enero de 2005, fecha en que el Gobierno sudanés y los rebeldes firmaron un acuerdo de paz que puso fin a 21 años de un guerra que causó la muerte de dos millones de personas.
El Consejo de Seguridad tiene previsto discutir el próximo 26 de abril el futuro del mandato de UNMIS, que vence a finales del mes.