El banquero mexicano detenido Carlos Cabal Peniche, quien lucha contra la extradición desde Australia por cargos de fraude por 700 millones de dólares, dijo que algunas donaciones de su banco a la campaña de 1994 del presidente Ernesto Zedillo podrían haber sido ilegales.
Cabal está en el centro de una furiosa reacción popular por el rescate de sus bancos con dinero de los contribuyentes y las grandes donaciones al Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1994, cuando Zedillo se convirtió en el candidato presidencial del partido luego del asesinato de Luis Donaldo Colosio.
En respuestas por escrito a preguntas de Reuters, Cabal Peniche confirmó que había coordinado la entrega de cerca de 25 millones de dólares en contribuciones políticas entre 1993 y 1994, pero añadió que algunas de esas contribuciones fueron hechas bajo presión del gobierno.
"Más de cuatro millones de dólares fueron pagados por el Banco Unión y Banca Cremi al PRI y sus proveedores, como resultado de mucha presión puesta sobre los funcionarios bancarios por parte del gobierno", dijo. El resto de las donaciones en efectivo las arregló con inversionistas privados e incluyeron cerca de 15 millones de dólares para el PRI, algunos de los cuales, según dijo, fueron usados por la campaña de Zedillo y cinco millones fueron para la campaña de Roberto Madrazo, candidato a gobernador del estado de Tabasco.
"Creo que las donaciones fueron legales, excepto, los pagos por más de 4 millones de dólares a la campaña de Zedillo, porque ese dinero fue pagado después de mucha presión", dijo Cabal.
"Las contribuciones fueron solicitadas. No ofrecí fondos que no fueron pedidos", dijo con relación a todos los fondos.
Cabal agregó que se había comprometido a entregar cinco millones de dólares a la campaña de Colosio, a quien apoyaba, pero que se había visto forzado a donar el dinero a la campaña de Zedillo.
"No tenía sentido continuar promoviendo el depósito de fondos en una cuenta fiduciaria del PRI, porque Zedillo no era de mi preferencia política". Las acusaciones contra Cabal Peniche forman parte de una controversia sobre las donaciones mientras México se encamina a las elecciones presidenciales del 2000.
El PRI ha frenado los intentos para reformar las leyes electorales, incluyendo las propuestas de hacer más transparente la financiación de las campañas, a pesar de las preocupaciones sobre la magnitud de los costos de una campaña en México.
El dinero que usualmente se gasta en las campañas políticas en México avergozaría incluso a Estados Unidos, la economía más poderosa del mundo. Cabal dijo que se vio presionado a contribuir a la campaña de Zedillo debido a que auditores del gobierno amenazaron con controlar las operaciones de algunos de sus bancos que habían sido aprobadas previamente. Zedillo niega tener conocimiento de las donaciones.
Cuando se le preguntó por qué temía que el gobierno actuara en su contra en 1994, Cabal dijo que "después de que me resistí a apoyar la campaña de Zedillo como prolongación de la de Colosio, sabía que iba a estar en problemas".
Según Cabal, él terminó siendo el dueño del Banco Unión porque su grupo era el mayor postor, a pesar de su rechazo a las solicitudes del gobierno de que formara una alianza estratégica con su rival Eduardo Creel.
El ex banquero dijo que irritó al gobernador del Banco Central, Guillermo Ortiz, a quien engañó un día antes sobre la oferta que iba a a hacer. "El estaba muy molesto y me dijo que me arrepentiría de haber mentido," dijo Cabal.
Cabal dijo que desde entonces , Ortiz había encabezado una campaña en su contra, auditando todos sus negocios, forzándolo a llegar a un acuerdo con las autoridades de impuestos para evitar llevarlo a la cárcel y, posteriormente, demorando las autorizaciones necesarias para poner en circulación las acciones de sus bancos.
El ex banquero y ex magnate bananero Cabal Peniche dejó México en septiembre de 1994, poco después de que las autoridades ordenaran su arresto por presuntos autopréstamos por millones de dólares para expandir su imperio.
Ese imperio incluía una postura para refusionar Frutas Del Monte con su pariente con base en Estados Unidos.
Cabal dijo que no había planeado usar dinero de sus bancos para su plan con Del Monte, pero se quería atraer nuevos socios y recaudar financiamiento en México y el exterior.
"Estaba planeando la fusión de las dos compañías Del Monte y emitir acciones en el Mercado de Valores de Nueva York", dijo. "Nunca intentamos usar el dinero de los ahorradores".
Cabal y su familia fueron arrestados en noviembre en Melbourne, Australia, donde trabajaba como vendedor de vinos y quesos.
Las audiencias para su extradición, que se espera duren varios meses, están previstas para comenzar el 19 de julio.