Barcelona retoma la carrera por la reconquista de la Copa del Rey con un “partido trampa” ante Osasuna (4:00 p.m.), pues el equipo acaba de regresar al trabajo después de las vacaciones navideñas y anda corto de rodaje para la alta competición.
El 8-0 encajado por Osasuna en el campo azulgrana el 17 de septiembre, planea en la eliminatoria desde que se sorteara el 23 de diciembre, también impregnada de cierta polémica por el intento del Barcelona de cambiar el orden de los partidos.
Sin apenas tiempo de preparar el primer partido del año, Guardiola y sus jugadores son conscientes de que es casi imposible que hoy se repita el 8-0 que endosaron a los “rojillos” en Liga, pero también de la superioridad que ha demostrado en el Camp Nou.
Guardiola probablemente deje fuera del once a Iniesta, que aún no tiene el alta médica aunque ya se entrena con normalidad, y a Messi, quien aterrizó el lunes en Barcelona y ayer se entrenó por primera vez junto al resto de sus compañeros. El técnico cuenta además con las bajas seguras de David Villa e Ibrahim Afellay, los dos lesionados de larga duración de la plantilla.
El conjunto azulgrana aspira a lograr un resultado que le permita viajar al Reino de Navarra con la tranquilidad de tener bien encarrilada la eliminatoria.
El conjunto pamplonés, que se deshizo con comodidad del Almería en la anterior ronda utilizando a los menos habituales en la Liga, afrontará el partido de ida con la idea de mantenerse vivo en la eliminatoria para ofrecer a sus aficionados un encuentro de interés en la vuelta en el estadio Reyno de Navarra.
Osasuna concluyó 2011 en puestos de Liga Europa, al perder únicamente tres de los 18 encuentros y firmar una racha de siete partidos seguidos sin perder.