La infinidad de ocasiones falladas por el Barcelona en el primer partido de Liga, en el que no pudo pasar del empate a dos con el Atlético de Madrid, han reabierto el debate en el entorno del club sobre si sería necesario contratar a un goleador nato.
El Barcelona dispuso en el encuentro una veintena de posibilidades de gol, pero sólo materializó dos y vio como el Atlético le igualaba en las postrimerías del partido, pese a haber generado una tercera parte de las ocasiones de los azulgranas.
Esta circunstancia ha motivado que en la prensa y en el seno del club se haya vuelto a hablar de la necesidad en el equipo de un artillero que garantice un número suficiente de goles.
La marcha del brasileño Vitor Borba Rivaldo al AC Milan ha dejado al equipo huérfano del jugador que se había convertido en su referencia goleadora en los últimos años y que había salvado muchos partidos fruto de una jugada genial o un disparo certero.